José Adán Silva
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Dice que le endulzaron el oído. Que le llegaron con un cuento mágico similar al de la gallina de los huevos de oro: de la tierra surgen más reales que de los bancos. Rolling Belmar Tobie Forbes, gerente de la Ferretería Tobie y Compañía Limitada, dice que escuchó aquellos cantos de sirena y se dejó llevar por la melodía del engaño.

Ahora se lamenta de aquella ambición y lucha por no perder su principal riqueza: una propiedad de 8 manzanas de tierra en la comarca Los Madrigales Sur, carretera a Masaya, en las cercanías del municipio de Veracruz. En ese sector se levantan lujosas urbanizaciones, y el valor de las tierras se ha elevado a niveles de oro a los ojos de los empresarios urbanísticos.

Y precisamente es a un fuerte empresario del sector inmobiliario a quien Tobie señala de querer arrebatarle su propiedad por medio de engaños y triquiñuelas legales para quedarse con la tierra donde un día se quiso levantar una urbanización de muchos millones de dólares.

“Denuncio al señor Mario Danilo Salinas Pasos de querer arrebatarme mi propiedad por medio del engaño. Fui víctima de una vulgar estafa, engaño y dolo por parte del señor Salinas Pasos”, dice la denuncia que Tobie interpuso ante la Fiscalía en septiembre pasado, para pedir que se investigue al actual director del Instituto Nicaragüense de Turismo.

Relato del hecho

El abogado de Tobie, Róger Muñoz, cuenta que su cliente posee desde 1984 una propiedad de 18 manzanas de tierra donde viven él y sus familiares, incluyendo hermanos con sus propias familias, y lotes, en la comarca Los Madrigales Sur, Veracruz, municipio de Nindirí, Masaya.

Que hace más de diez años, cerca de su propiedad, se inició a construir una urbanización llamada Bosques de Capistrano, erigida por la empresa Desarrollo Sooner, de la cual Salinas Pasos es socio y presidente fundador.

Que un día de 1997, unos abogados desconocidos llegaron preguntando a la familia Tobie si no estaban interesados en vender las tierras a dicha empresa constructora, ya que la misma tenía interés en desarrollar un proyecto de viviendas. A la respuesta de no, por parte de los dueños de la tierra, los abogados se fueron y dejaron varios números.

Que a los pocos días de esa visita, un hombre que se identificó como emisario de la empresa urbanizadora, le llevó un mensaje supuestamente de parte de Salinas Pasos, donde éste le pedía una reunión para “asuntos de negocios”.

“El hombre que se identificó como arquitecto Mario Salinas Pasos llegó a la oficina de mi cliente que sita en Ferretería Tobie, costado este del Puente Larreynaga, en Managua. Ahí hizo una larga exposición, contando que es un hombre inversionista, empresario con mucho poder económico y político, y ofrecía sus servicios como arquitecto-constructor en proyectos de urbanización, y que le iba muy bien en sus proyectos por sus contactos en la política y las finanzas, y que las utilidades y dividendos que resultaban de esos negocios eran estupendos y rentables”.

“Además, lo invitó a entrar al negocio de las urbanizaciones, en calidad de socio inversionista, que sólo debía cumplir con un requisito indispensable como era poner sus tierras o propiedades a disposición de una sociedad que ellos crearían, como parte de su aportación en calidad de socio, y así iniciar el negocio de las viviendas”, relata Muñoz.

Iban a medias

De acuerdo con el abogado de Tobie, el señor recibió, además, la oferta de parte de Mario Salinas de comprar los implementos de las futuras viviendas a la ferretería Tobie, y así desarrollar ambos negocios: las casas y la ferretería.

Interesado, Tobie aceptó entrar al negocio, y para tal fin, el 25 de noviembre de 1997, tanto Salinas Pasos como el dueño de la tierra firmaron un documento privado de creación de sociedad ante el abogado Alejandro Argüello Guzmán.

La suscripción del documento se tituló “Acuerdo de Urbanización”, estaba en un papel membretado como Promociones Sooner, en la parte superior izquierda y abajo, centrado del papel, en letra pequeña, decía Colonial Los Robles, Primera Etapa número 33, Managua, Nicaragua. La dirección es donde quedan actualmente las oficinas de la empresa urbanizadora.

En dicho papel, ambos empresarios firmaron la creación en calidad de socios, dueños del 50 por ciento cada uno, del Proyecto Desarrollo Urbanístico Los Madrigales Sociedad Anónima (Dumasa).

En dicho proyecto acordaron construir unas 110 viviendas en lotes promedios de 1,065 varas en un plazo aproximado de 24 meses a partir de las firmas, bajo la condición de que Tobie aportara las 18 manzanas de tierra libres de gravamen, como aporte de capital para la sociedad de 450 mil dólares.

A cambio, Salinas Pasos aportaría 450 mil dólares entre gastos y costos requeridos para desarrollar dicho proyecto, y por ser el “conocedor” del negocio, quedaría como presidente y representante legal de la sociedad, por lo cual Tobie no tendría ni voz ni voto en las decisiones del proyecto.

“Los años pasaron, y Salinas Pasos no aportó el dinero que prometió, no volvió a dar la cara ni a preguntar nada sobre el proyecto. Un día dijo que no iba poder seguir en el negocio y que dieran por cerrada la sociedad. Mi cliente se molestó por la falta de cumplimiento, y ante la falta de compromiso, y previendo que las tierras fueran inscritas a nombre de Dumasa, vendió 10 manzanas de la tierra”, dice el abogado, quien alega que su cliente, por error, no exigió en el momento la anulación de manera legal de la sociedad y dejó en poder de su socio la representación legal del consorcio.

Cambio de dueño

Un día que Tobie fue a hacer una investigación sobre sus tierras con el fin de vender el remanente de la propiedad, se enteró de que la misma había cambiado de dueño en el Registro de la Propiedad, y se inscribió a nombre de la sociedad Dumasa, que representa Salinas Pasos, a pesar de que éste le habría advertido que ya no llevarían a efecto el negocio, según dice el abogado Muñoz.

Un avaluó independiente realizado por Tobie, calculó en casi dos millones de dólares el valor de la propiedad de ocho manzanas en disputa.

“Mi cliente, al darse cuenta del engaño en 2002, acusó a Salinas Pasos por estafa, estelionato y defraudación en el Juzgado Primero de Distrito del Crimen, bajo el cargo de la juez Juana Méndez. Su suplente, Alia Ampié, negó el derecho al juicio y mandó el caso a arbitraje”, señala Muñoz, quien asegura que ellos apelaron por considerar que el actuar de Salinas era significante de delito, pero el Tribunal de Apelaciones resolvió que no había méritos para juicio penal.

El supuesto afectado también recurrió en demanda civil por la vía ordinaria contra Salinas en 2006, ante el Juzgado Distrito de lo Civil de Masaya, por acciones acumuladas de daños y perjuicio y liquidación de la sociedad.

Además, solicitó rendición de cuenta de la sociedad, requisamiento de los libros, cuentas de todos los activos, pasivos y demás documentos, así como un embargo preventivo sobre la propiedad.

Aunque Salinas no ha comparecido personalmente, sí lo han hecho sus abogados, a la cabeza de los cuales figura Melecio Escorcia, pero según el denunciante, éstos han empleado toda clase de tácticas dilatorias que han sido consentidas por los judiciales del caso.

Aparece “tercer adquiriente”

Sin embargo, lo que más molesta al señor Tobie, es que a pesar de existir un embargo de la propiedad que está anotado en el libro de Registro, un juicio civil donde se resuelve quién es el dueño de las tierras, y un exhorto judicial para que se anule la sociedad, el señor Salinas supuestamente cedió la propiedad en septiembre pasado a una sociedad panameña que, de ser inscrita como dueña de la tierra, quedaría como tercer adquiriente de presunta buena fe.

En materia civil, la Procuraduría estableció que en problemas de propiedad se investiga la mala fe del vendedor de la propiedad, y se presume la buena fe de un tercer adquirente para no afectar las inversiones privadas.

De acuerdo con la denuncia que se interpuso el pasado 20 de septiembre en contra de Salinas Pasos ante la fiscal auxiliar del Distrito Cinco de la Policía Nacional, Omayra Urbina, supuestamente Salinas Pasos constituyó un fideicomiso (traspaso) a favor de sus familiares sobre ocho manzanas de tierra de la malograda sociedad.

En la constitución del fideicomiso entró como socia la sociedad panameña denominada Fideicomiso Salic 00-15, donde actúan como socios los propios familiares de Salinas Pasos y comerciantes panameños, según la denuncia hecha por el abogado de Tobie, Róger Muñoz.

Por tal acción, de acuerdo con la denuncia presentada en la Estación Cinco, los denunciantes pidieron a la Policía Nacional y a la Fiscalía investigar y acusar al empresario de los delitos de estelionato, defraudación, usurpación de propiedad privada, asociación e instigación para delinquir y estafa.

La denuncia fue recibida, y actualmente el caso se encuentra bajo investigación. A Salinas Pasos, re nombrado este mes en el cargo de Director del Instituto de Turismo, se le llamó varias veces a la institución pero no fue posible contactarlo, ya que parte del tiempo de la semana pasó en reuniones propias de su función.

Los mismos personajes ya reconocidos por meterse en casos “gruesos”

Caso se trató en la Secretaría del FSLN

Una vez que el dueño de la tierra en Veracruz agotó las instancias judiciales en busca de recuperar el bien, un asesor jurídico les aconsejó llevar el caso ante la Secretaría del Frente Sandinista de Liberación Nacional, donde sesiona la casa de gobierno del Presidente de la República, Daniel Ortega.

Según los denunciantes, a ese lugar fueron este año ante la presencia de un personaje del que no se atreven a revelar su nombre por carecer de pruebas que demuestren la reunión, y para evitar una mayor afectación en el juicio.

A ellos les aseguraron que dicho personaje de la Secretaría era ágil para resolver casos como el suyo, pero estando allá, supuestamente, lo que recibieron fue un regaño: “Lo que nos dijo un señor de esa secretaría es por qué los buscábamos hasta ahora, que por qué no habíamos llegado antes".