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Los productores artesanales de ladrillos de varias comarcas del departamento de Rivas pueden tecnificar su sistema de producción a través de un innovador sistema que les permitirá disminuir la contaminación ambiental y tener mejores ingresos de su actividad.

El proyecto, que ya se ejecuta en otros lugares como La Paz Centro, Ciudad Darío y Yalagüina, tiene como reto ser aceptado en Rivas, donde hay aproximadamente 154 productores de ladrillos artesanales dispersos en los municipios de San Jorge, Tola y Belén.

Sandra Gutiérrez, coordinadora del programa Eficiencia Energética en Ladrilleras Artesanales de América Latina para mitigar el cambio climático, EELA, que es auspiciado por la agencia Suiza para el Desarrollo y la Cooperación-Cosude, destacó que el primer paso es que los productores de ladrillos en Rivas conozcan el nuevo sistema de producción tecnificado, el cual promete utilizar menos leña generando el mismo volumen de producto, para que lo implementen.

"El ventilador inyecta oxígeno a la cámara del horno incrementando el proceso energético disminuyendo el uso de combustible (leña)", recalcó Gutiérrez.

Costo de ventiladores

Los ventiladores tienen un costo de C$10,600 que puede ser financiado por algunas entidades financieras si el productor de ladrillo no cuenta con dicho monto.

“La idea es que el productor de ladrillos en Rivas se tecnifique, por eso estamos en un proceso demostrativo, para que aprecien su funcionalidad y se atrevan a tomar el riesgo del proyecto para que protejan el medio ambiente y tengan una producción a menor costo con mayores ingresos”, dijo Gutiérrez.

Produce con el sistema

Armando Gallo, con 33 años de dedicarse a la producción de ladrillos en el municipio de San Jorge, es uno de los primeros en este departamento que experimenta con este sistema de producción, aseguró estar satisfecho con los resultados porque ahorra leña, que según él, cada día es más difícil de conseguir, además, evita el despale indiscriminado.

“Anteriormente, semanalmente producía entre 10 a 12 mil ladrillos con 9 fletes de leña, ahora con este ventilador que tengo en prueba, produzco más de 12 mil ladrillos y utilizo menos leña. En el municipio de San Jorge somos 46 productores de ladrillos y espero que se integren a este nuevo sistema de producción", expresó Gallo.

Algunos escépticos

Sin embargo, algunos de los productores ven con desconfianza la tecnificación de su actividad, en este sentido, José Francisco Ruiz Espinoza, con 23 años de ser ladrillero en la comunidad de Chacalapa, en Belén, expresó que el proyecto no se ajusta a las necesidades de todos los fabricantes de ladrillos de barro.

"Yo al día quemo 1,500 ladrillos en 5 horas y estoy observando que con este ventilador el tiempo de quema es mayor, lo que indica que lo que ahorro en leña lo tendré que pagar en energía eléctrica", expresó Ruiz Espinoza.

 

Ventajas y desventajas

José Luna Briceño, con 40 años de producir ladrillos, manifestó que el proyecto de tecnificarse tiene ventajas y desventajas.

Entre las desventajas, aduce que la producción se puede detener cuando falle el fluido eléctrico y que el ventilador se puede dañar porque su tiempo de vida es corto, 8 años.

No obstante, reconoció que se obtiene una buena quema del ladrillo porque expande el calor de forma uniforme en el horno.

 

Breve sinopsis del ladrillo en la historia

El uso del ladrillo como elemento constructivo se conoce desde la antigüedad. Así, la palabra actual que se emplea para designar el adobe proviene del término egipcio dbt “ladrillo de barro crudo”. La materia prima para la conformación y elaboración de ladrillos es la arcilla. Los primeros núcleos de habitación en los que aparecen construcciones realizadas en material imperecedero, se dan en Mesopotamia (Tell Mureybet y Ali Kosh) en el IX milenio a.C.

Se trata de casas rectangulares construidas en tapial (mezcla de tierra, arcilla y elementos aglutinantes) de características muy primitivas. En el VIII milenio a.C. se detectan en Mureybet, viviendas edificadas con bloques calcáreos unidos por mortero de arcilla. Simultáneamente, en Ali Kosh aparecen los primeros ladrillos de adobe, aunque de muy pequeño tamaño y destinados a conformar depósitos y pequeños almacenes. Estos serán los sistemas de construcción hasta que durante el período de Samarra (año 5,500 a.C.) se comiencen a erigir edificios con ladrillos de adobe. En el año 3,000 a.C. aparece el ladrillo cocido (palacio de Nippur, en Mesopotamia), usándose como elemento decorativo y cubrimiento de muros realizados en adobe.

Posteriormente la cultura del imperio romano fue la gran difusora de la construcción en ladrillo. Esta manera de diseñar y construir edificios, casas, templetes, muros, delimitaciones, etc., permitió la edificación de los vastos complejos monumentales del Imperio. Esta tarea hubiera sido muy difícil de completar con cualquier otro material.

Por ejemplo, los monumentos erigidos con ladrillo podían ser recubiertos con piedra y estuco para mejorar el acabado. De esta forma, los romanos se convirtieron en los grandes difusores del uso del ladrillo, pues a su accesibilidad se añadía la posibilidad de producir grandes cantidades a corto plazo, con la consiguiente reducción de costos y de tiempo. Además, constituían un material muy resistente que podía conseguirse de diversas formas y tamaños.