Jorge Eduardo Arellano
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Tratar un paciente con trastorno mental en Nicaragua equivale a comprar un poco más de 14 vigésimos de lotería. De acuerdo con el psiquiatra y ex funcionario del Hospital Psiquiátrico, Nelson García, cada paciente con trastorno mental agudo le cuesta al país 19 dólares por día, equivalentes al cambio actual a 373.16 córdobas.

Es decir que “es caro mantenerlos, y lo más triste es que son personas improductivas, porque no hay políticas para el sector, el hospital sólo tiene una sala de rehabilitación, que a como puede les enseña algún oficio”, refiere el médico.

García especifica que “cada paciente (de esa naturaleza) se queda unos 15 días en el hospital (de modo que el gasto alcanza, por cada uno, un total de 5,597.4 córdobas en ese tiempo), aparte de eso el centro alberga en promedio 140 personas en todo el año, y sólo cuenta con 30 millones de córdobas anualmente”, detalla, tras exponer sobre el tema con auspicio de la Fundación Konrad Adenauer.

De los datos anteriores se desprende, entonces, que el presupuesto total del hospital --un poco más de 19 millones de córdobas-- se va en atención en esas 140 personas, sin incluir los gastos administrativos del centro asistencial.

Aparte de eso, García indica que a nivel local sólo hay 80 psiquiatras, y de éstos 40 están activos. Éstos en su mayoría superan los 50 años. “O sea, somos pocos los jóvenes… de manera que somos como una profesión en extinción”, destaca.

A eso añade el hecho de que al igual que los oftalmólogos, una buena parte de los profesionales descritos radica en la capital. “En Managua somos unos 18 ó 20 psiquiatras, y el resto esta en los departamentos. El Ministerio de Salud (Minsa) cuenta únicamente con siete expertos. Eso quiere decir que somos pocos especialistas para tratar las enfermedades”, reitera.


¿Qué hacer?
Esto se agrava, de acuerdo con García, tomando en cuenta las estadísticas de las enfermedades mentales: “Ya que 103 nicas por cada 100 mil habitantes son esquizofrénicos; 50 por cada 100 mil sufren depresión; 404 por cada 100 mil presentan enfermedades bipolares; 14 por cada 100 mil son ansiosos”, menciona.

En tanto, 41 por cada 100 mil son alcohólicos, y 138 por cada 100 mil sufren de insomnio, que es un síntoma de un padecimiento mental, entre otros. “Y hablamos de cifras que podrían ser mayores en Nicaragua, porque aquí (en el país) hay un subregistro de las enfermedades”, expone el especialista.

Según García, una de las soluciones para “sortear” esa situación es la de activar todos los servicios de salud mental comunitaria.

Otra manera es concienciar a la población sobre el tema, “como bien dice el doctor Roberto Aguilar, Director del Hospital Psiquiátrico: definitivamente, hay que promover una educación en torno a la salud mental, porque todos estamos propensos a una enfermedad mental, sobre todo con los problemas económicos actuales”, apunta.


Triste caso en Río Coco
La líder indígena Susana Marley dice que su gente en el Río Coco está padeciendo problemas mentales.

“Estamos enfermos porque no hay comida, la cosecha se perdió y el agua que se bebe en la zona tiene mercurio, y nadie, nadie nos ayuda. Yo he tocado puertas en Managua y nunca llegan a atendernos (ni siquiera el Ministerio de Salud)”, comenta con aflicción.

De acuerdo con el psiquiatra Nelson García, el mercurio propicia los trastornos mentales.

Marley se está dando a la tarea, en Managua, de garantizar una brigada médica psiquiátrica para que visite el Río.

García comenta al respecto que él está dispuesto a ayudar. “Pero lo recomendable es que (Marley) se aboque al Minsa o a la Asociación Nicaragüense de Psiquiatría para eso”, sugiere.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) destaca que en 2020 la depresión será la segunda causa de enfermedad y muerte en el mundo. Actualmente, la depresión es la quinta causa de enfermedad y muerte en el planeta. Alrededor de 330 millones de personas, a nivel mundial, la padecen hoy día.