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16 miembros de la familia Martínez son los que están detrás de la indemnización por las 146 manzanas del basurero de La Chureca, y dos más han anunciado meterse en el reclamo, pero lo peor del caso es que dentro de esa misma familia no hay consenso.

Así lo reveló ayer a EL NUEVO DIARIO Carlos Martínez, a quien miembros de su misma familia lo han calificado de “comunista”, por ayudar a las familias que viven dentro de La Chureca que serán beneficiadas con el proyecto español, así como a los que viven en el asentamiento Los Martínez.

Carlos, quien es un fiel defensor del proyecto español por transformar el basurero y llevarle mejoras hasta los barrios que están a los alrededores del botadero municipal, fue quien respaldó en el Concejo --el pasado 16 de junio-- la declaratoria de utilidad pública de las tierras, ya que un requisito indispensable para que los españoles aflojen los 30 millones de euros (más de 45 millones de dólares).

“Sería lastimoso que ese proyecto (español) no fuera”, dijo don Carlos, quien conserva todas las publicaciones periodísticas que se han hecho sobre el basurero de La Chureca, entre ellos uno referido a una pretensión de otros miembros de su familia que quisieron desalojar a la gente que vive en Los Martínez y donde don Carlos salió a defenderlos.

Dijo que las publicaciones periodísticas de dos miembros de su familia rechazando que haya habido arreglo para la indemnización es producto de que “no hay consenso dentro de la familia Martínez, pero aún hay menos consenso dentro del comité de la Alcaldía, encargada para llegar al arreglo y pagar la indemnización por las tierras donde está La Chureca”.

Recordó don Carlos que antes de aprobarse la declaratoria pública de las tierras, el alcalde Dionisio Marenco dijo que se iba a pagar 5 dólares por cada vara cuadrada, pero resulta que dentro de las negociaciones en la comisión salieron hablando de 3.50 dólares no por vara cuadrada, “sino por metro cuadrado, lo cual nos llevaría una pérdida del 30% del valor la vara cuadrada propuesta por el alcalde capitalino”.

Por eso, dijo, los demás Martínez se hicieron para atrás --en la indemnización-- cuando conocieron esa contrapropuesta.


40 años peleando entre ellos
Confirmó don Carlos que su familia lleva 40 años de estar en pleitos en los juzgados, pero a raíz de esto (la indemnización después de la declaratoria pública de las tierras) hubo un leve acercamiento, y “me imagino que muchos lo hicieron para que se acaben estos problemas entre los Martínez por asuntos de tierras”.

“Yo casi diría que todos están en contra mía porque me tildan de comunista por apoyar a esa gente --de La Chureca--“, dijo don Carlos, quien recordó: “Yo tuve que socarme la tuba en los ochenta porque la mayoría de ellos (sus familiares) se fueron del país”.

“Yo soy el más interesado en que se resuelva esto de las tierras, pero primero resolviéndole a esa gente que vive en el basurero.

Veamos esto primero como un proyecto social, lo cual a mí, en carácter personal, me da la idea de que sería factible negociar con la Alcaldía algo serio”.

“Algo que considero imposible es que toda la estirpe Martínez se llegara a sentar a hacer una propuesta en conjunto”, dijo don Carlos, quien es el único de esa familia que depende de esas 146 manzanas donde tiene su finca ganadera, porque “como les dije, están ofreciendo precios de pulgueros y pagando como la Paya Soza.”


“No hemos firmado nada”

“Aunque no hemos firmado nada, han hablado de dos pagos, pero se hablaba de cuatro pagos, lo que nadie va a aceptar”, dijo don Carlos.

Confirmó que en la comisión de la comuna hay gente interesada en que esto se resuelva con el proyecto español y otros que quieren tasar el pago a metro cuadrado, cuando nadie vende propiedades con esas medidas.

También don Carlos criticó la forma como las autoridades de la Alcaldía hablan de casi cien manzanas, y no dicen taxativamente que son 146 manzanas.

Mostró un mapa elaborado con fotografía aérea, donde aparece el basurero municipal, su finca, y dos bolsones de tierra que no incluye la declaratoria. Si esto se materializa, don Carlos tendría que utilizar un helicóptero para poder ingresar a otras áreas de su propiedad. Estos bolsones colindan con las instalaciones donde funcionan Expica y el Ifagán.