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Alejandro Galeano y Pablo Joel Díaz, de dos años; y Azael Suazo Mejía, de cinco, tienen en común la realidad que la Asociación Pro Niños Quemados de Nicaragua, Aproquen, resalta tras varios años de trabajo: el 75% de las niñas y de los niños atendidos son menores de cinco años, y en el 57% de los casos se trata de quemaduras por líquidos calientes ocurridas en las cocinas de sus casas.

De acuerdo con las cifras brindadas por el cirujano plástico reconstructivo y director de Aproquen, doctor Mario Pérez, al menos 141 niños o niñas habrían sido hospitalizados en lo que va del año por quemaduras por escaldaduras, es decir, por el contacto con líquidos calientes, ya sea agua, leche, sopa, café o maíz nesquizado.

Pérez señaló que Aproquen hospitaliza cada día a un niño o niña que ha sufrido quemaduras en su cuerpo, además, que el 90% de los accidentes ocurren en las casas de los infantes, y que el 47% se da específicamente en las cocinas.

Novecientas consultas al mes

El médico agregó que en Aproquen se realizan unas 900 consultar externas al mes, dos operaciones al día y 2,200 rehabilitaciones cada mes, las cuales incluyen vacuoterapia para sustraer la piel muerta; parafina para suavizar la piel que queda rígida, masajes cicatrizantes y ropa compresiva.

Pese a que el Benemérito Cuerpo de Bomberos, BCB, atiende más accidentes de tránsito y emergencias médicas y que, por tanto, muy pocas veces atiende casos de niños o de niñas que sufren quemaduras en sus casas, su experiencia en estos casos coincide con lo que indican las estadísticas de Aproquen.

David Pérez, jefe de escuadra del BCB de Managua, señala que las veces que han atendido este tipo de accidentes se trata de niños o niñas de entre uno a cuatro años, y han logrado determinar que se deben al descuido de sus padres, pues dejan recipientes con líquidos calientes de fácil alcance de los infantes.

 

Ronny Rivas en estado estacionario

Hoy se cumplen 51 días desde que el pequeño Ronny Rivas Chávez ingresó a la Unidad de Quemados de Aproquen con quemaduras de segundo y de tercer grados en el 56% de su cuerpo, y 31 desde que fue conectado a un respirador artificial, debido a una neumonía que tiene a sus pulmones trabajando al 20 y al 50%.

El doctor Mario Pérez, director de Aproquen, indicó que este niño de apenas un año y dos meses “se encuentra en un estado estacionario dentro de su criticidad”, pues no presenta avances, pero tampoco empeora su condición.

Sin embargo, dijo que están valorando realizarle una traqueotomía, ya que el hecho de respirar a través de un tubo que entra por su boca, pasa por su garganta y se conecta con la tráquea podría dañar esta última”. Lo ideal es conectarle el tubo directamente a la tráquea”, refirió.

 

Equipo de lujo

Para salvar la vida de Ronny Rivas trabajan: un cirujano, un pediatra intensivista, un pediatra cardiólogo, un pediatra infectólogo, un pediatra neumólogo, un pediatra general, una enfermera intensivista, un anestesiólogo y un sicólogo que atiende a sus padres.