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  • ACAN-EFE

La industria sexual y la exposición a tóxicos son algunas amenazas del trabajo infantil en Centroamérica, señaló en El Salvador el director regional de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), Virgilio Levaggi.

Entre las peores formas del trabajo infantil en la región están “todo lo vinculado a la industria sexual en los países donde hay un alto componente de turismo, y en el caso de los niños que trabajan en el campo, hay mucha exposición a sustancias tóxicas”, declaró Levaggi a periodistas tras participar en una actividad oficial.

El Parlamento salvadoreño prohibió el jueves 53 agroquímicos por su posible relación con una enfermedad “renal en adultos, pero creo que es un tema (al) que también están expuestos los niños y hay que tener mucho cuidado con esto”, comentó.

Levaggi participó en la presentación del informe “Entendiendo los resultados del trabajo infantil y el empleo juvenil en El Salvador”, elaborado por la OIT y por el programa Entendiendo el Trabajo Infantil, con sede en Roma, y financiado por el Departamento de Trabajo de Estados Unidos.

Según el informe, en El Salvador trabajan al menos 188,343 menores, de acuerdo con datos de la Encuesta de Hogares de Propósitos Múltiples, hecha por el Gobierno salvadoreño en 2011.

Sin embargo, otro informe presentado el 12 de junio pasado, con base en dicha Encuesta de 2012, indicó que la cifra de menores trabajadores era de 191,599.

Países comprometidos

Levaggi apuntó que “el trabajo infantil es un desafío”, y que en Centroamérica la “buena noticia” es que “todos los países han adoptado una hoja de ruta común para combatir” ese flagelo.

Dijo confiar en que “Centroamérica sea una de las subregiones que pueda presentar una posición común” en la Conferencia Global sobre Trabajo Infantil, que se realizará en octubre próximo en Brasil, bloque en el que “los salvadoreños deberían de tener un liderazgo, porque han estado haciendo avances relativamente importantes”.

Empero, señaló que en esta región “hay también mucho trabajo transfronterizo”, pues, por ejemplo, “hay algún país en el cual migran niños indígenas hacia otro país cuando hay el cultivo de café”, lo cual “hay que denunciarlo”.

Resultados positivos

El funcionario de la OIT destacó que en El Salvador “los esfuerzos que se han venido haciendo durante la última década” para combatir el trabajo infantil “están dando resultado, pero hay que acelerar el proceso”.

Al igual que en el resto de América Latina, en El Salvador “todavía hay demasiados jóvenes que no están trabajando adecuadamente; a veces el problema no es el desempleo, sino el subempleo, la mala calidad del empleo”, recalcó.

Levaggi, director del equipo de Trabajo Decente y de la oficina de la OIT para Centroamérica, Haití, Panamá y República Dominicana, participó en la presentación del informe junto a los viceministros de Trabajo y de Economía de El Salvador, Oscar Morales y Francisco Lazo, respectivamente, y al asesor del programa de ese organismo contra el trabajo infantil, el español Jesús de la Peña.