•   Managua  |
  •  |
  •  |
  • elnuevodiario.com.ni

En arresto domiciliar y bajo vigilancia policial permanente deberán permanecer hasta el próximo 11 de octubre, Álvaro Montealegre Rivas, Roberto Bendaña y Hugo Paguagua, los tres empresarios acusados de la presunta estafa en perjuicio de las monjas teresianas.

El día 11 de octubre fue la fecha fijada por el juez Sexto Distrito Penal de Audiencias, Henry Morales, para que se celebre el juicio donde se decidirá la culpabilidad o inocencia de los tres ciudadanos a quienes se les imputan los delitos de estafa agravada y ofrecimiento fraudulento de activos.

Además, el judicial ordenó la prohibición de salir del país a los imputados y el levantamiento del sigilo bancario.

Esta última medida significa el congelamiento de las cuentas de ahorro que los acusados tienen en el sistema financiero del país.

Morales solicitó también a la Dirección General de Ingresos, DGI, informe sobre declaraciones de impuestos sobre la renta, impuestos al valor agregado y declaraciones de retenciones de impuesto hechas por los tres acusados.

La decisión del judicial fue protestada por la abogada Helga Asher, defensora de Montealegre, quien alegó que el arresto domiciliar impuesto por el juez lesiona el derecho a trabajar de su representado.

El juez también desestimó un incidente de nulidad promovido por la abogada Mayra Urbina, a favor de su defendido Roberto Bendaña, alegando que cuando ocurrió la presunta estafa su cliente ya no era socio de International Investments and Financial Services, la compañía que captó unos US$500 mil dólares de las monjas en concepto de certificados de inversión.

Urbina alegó además que su cliente nunca tuvo relación alguna con las monjas teresianas, ni recibió dinero de las religiosas.