•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • elnuevodiario.com.ni

Óscar Solano dice que le gustaría vivir en un país donde no exista pobreza, donde se apoye a las personas a crear sus negocios, donde exista igualdad de género y no haya violencia contra las mujeres ni contra los niños.

Este adolescente tiene 15 años, y participó ayer junto a 35 delegados del país en un encuentro para definir cuáles son las principales demandas que existen en este sector poblacional, para revisar la agenda de temas a discutir en las nuevas metas de Objetivos de Desarrollo del Milenio posterior a 2015.

“Quiero un mundo donde todos vivan sin violencia, sin pobreza y tengan ayuda del Gobierno, para poder estudiar y trabajar”, expresa Solano, uno de los participantes en el Proceso de Consulta a Niñas, Niños y Adolescentes del Mundo, para valorar y aportar a la nueva agenda de desarrollo para el período 2015-2030.

Tanto a nivel nacional como municipal, unos 500 niños participaron en este proceso de consulta organizado por el Capítulo Nicaragua del Movimiento Mundial en favor de la Infancia, integrado por Aldeas Infantiles SOS, Casa Alianza, Christian Children’s Fund of Canada, Codeni, Intervida, Plan Nicaragua, Save the Children, Terre des Hommes Italia, Unicef y Visión Mundial.

Posteriormente presentarán a cuatro adolescentes que realizarán acciones de cabildeo con funcionarios de alto nivel del Gobierno, para instarlos a respaldar sus planteamientos a la Misión permanente de Nicaragua ante las Naciones Unidas, ONU, durante las discusiones del Informe del Alto Panel Post-2015, que se llevará a cabo el próximo 25 de septiembre en Nueva York.

Hay que mantener mejoras

Los Objetivos de Desarrollo del Milenio, ODM, son los ocho objetivos internacionales adoptados por todos los países miembros de la ONU en 2000, en los que se comprometieron a poner fin a serios problemas mundiales como la extrema pobreza, la mortalidad infantil y la falta de una adecuada educación gratuita.

A pesar que los ODM han sido “exitosos”, aún queda “mucho por hacer” dice Ruth Altamirano, una de las niñas que participó en este evento.

Algunas estimaciones indican que los ODM han ayudado a sacar a 600 millones de personas de la pobreza, han contribuido a que 56 millones de niños más vayan a la escuela, y redujeron la mortalidad infantil de casi 12 millones de niños que fallecieron en 1990, a menos de 7 millones en 2011.

“Lo que se está demandando es que los objetivos que no se puedan cumplir o se cumplan por escaso logro, se sigan trabajando para mejorarlos, y esta vez con mayor participación de la sociedad”, señala Ramón Meneses, coordinador de Incidencia Política y Comunicación de Save The Children.

Asimismo, menciona que en las discusiones los niños han evaluado como positivos los avances en Nicaragua. Sin embargo, ellos creen que “es necesario un mayor compromiso a largo plazo por parte de todos los actores nacionales”.

Erradicar la pobreza extrema y el hambre es el primer Objetivo de Desarrollo del Milenio Post-2015, ya que sus consecuencias impactan en la alta tasa de mortalidad infantil prevenible, en las diferencias sociales, en el escaso nivel educativo, en el mal acceso a sanidad y al agua potable, entre otros efectos negativos.

“Ha habido mejoras, eso es indudable. Por ejemplo, el objetivo de la educación primaria universal se puede lograr en el porcentaje de niños matriculados, pero hay que ver que muchos de ellos no se gradúan de sexto grado”, menciona.

 

Compromiso debe elevarse

El primer Objetivo del Milenio Post-2015 es poner fin a la pobreza extrema y al hambre, es decir, que ninguna persona en el mundo viva con menos de US$1.25 al día.

En Nicaragua, todavía uno de cada cuatro niños y niñas sufren desnutrición o hambre. Este es el mayor factor de mortalidad entre los menores de 0 a cinco años, ya que el 60% de las muertes infantiles están relacionadas con la desnutrición.

“Conseguir este objetivo es un reto especialmente difícil en las zonas rurales del país, ya que es allí donde se concentra el 70.3% de la población que vive en extrema pobreza, y donde el 72.6% no satisface alguna de sus necesidades básicas”, indica el Movimiento Mundial por la Infancia en su capítulo Nicaragua.

Sin embargo, destaca que el país ha hecho avances significativos en la reducción de la pobreza extrema, la cual se redujo de 17.2% en 2005 a 9% en 2010.