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La propuesta de incrementar hasta en C$5,000 las multas para quienes manejen en estado de ebriedad cuenta con el apoyo de las principales voces del Poder Legislativo, al tiempo que vislumbran la posibilidad de procesar judicialmente a aquellos individuos que pongan en peligro a terceros cuando conduzcan en esa condición.

Sin embargo, otras voces como la de la experta en psiquiatría Gioconda Cajina y del jefe de bancada del PLI, el diputado Luis Callejas, coinciden en que la solución no solo debería ir encaminada en un incremento de las multas, sino en que a los implicados se les debería someter a sesiones de terapias en los Alcohólicos Anónimos, para que con este tratamiento superen de una vez por todas su problema de adicción.

Tipificarse como exposición de personas al peligro

“Creo que se debe ser más riguroso con las personas que manejen en estado de ebriedad, porque (ello) es una de los causales serios de accidentes. Yo soy de la tesis que debería tipificarse como delito el manejar en estado de ebriedad, porque es una acción temeraria”, dijo el jefe de la bancada sandinista, el diputado Edwin Castro.

Castro señaló que el delito de exposición de personas al peligro está tipificado en el Código Penal, y que este puede ser incorporado en la reforma a la Ley de Tránsito para que la acción de manejar en estado de ebriedad sea tipificada como una acción delictiva.

El diputado sandinista, sin embargo, dijo que lo recomendable en la reforma a la Ley sería aplicar primero sanciones administrativas (multas), luego sanciones como la suspensión de la licencia, y por último la acción penal, el procesar judicialmente a los conductores que manejen ebrios

“Pero, definitivamente, yo creo que si se agarra a alguien en estado de ebriedad, precautelarmente debe ir detenido”, dijo el legislador.

Multas disuasivas

El diputado Wálmaro Gutiérrez dijo que a nivel personal respalda la posición de la Comisión de Gobernación de incrementar las multas por la acción de conducir en estado de ebriedad.

“Las multas deben ser una herramienta de carácter disuasivo en contra del infractor de la Ley de Tránsito, quiero recordarle que a nadie que se toma un trago se le pone una pistola en la cabeza para que agarre un volante, y estas personas no solo exponen su vida sino la vida de todos los que les rodean”, dijo Gutiérrez.

El legislador agregó que a quienes manejen en estado de ebriedad debería recaerles todo el peso de la ley. “Y si eso implica el incremento de la multa o incluso la privación de la libertad, yo sí estaría de acuerdo, porque es una barbaridad conducir ebrio”, refirió.

Multas y terapias

La doctora Gioconda Cajina agregó, en tanto, que si se aplica la medida de aumentar las multas, “el dinero recogido debería servir para crear un fondo con el que se atienda a las personas que tienen este problema”.

La especialista dijo que está comprobado que el alcohol, aunque se registre moderado, causa una reducción del discernimiento en las personas, lo que provoca que los conductores --tanto jóvenes como adultos-- “pierdan el miedo y tengan euforia”, lo que al final puede provocar un accidente de tránsito.

Más a la educación vial, dice Callejas

El diputado Luis Callejas dijo estar de acuerdo con las voces que proponen un incremento en las multas para quienes manejen en estado de ebriedad, pero que la solución al problema debería ir encaminada en la educación vial y en terapias para los conductores que se deciden a conducir y a tomar.

La nueva propuesta

Este martes, el presidente de la Comisión de Gobernación, diputado Filiberto Rodríguez, dijo que hay una petición unánime de las instancias consultadas en la reforma a la Ley de Tránsito, de incrementar hasta en C$5,000 las multas para quienes manejen en estado de ebriedad excesivo (dos grados a más de alcohol por litro de sangre), llevándolos incluso a la orden del juez, cuando en una tercera ocasión sean pillados en esa circunstancia.

Rodríguez agregó que a quienes sean sorprendidos en estado de ebriedad (con uno a dos grados de alcohol por litro de sangre) se les aplicará una multa de C$4,000, y serán retenidos en la delegación policial correspondiente hasta que estén sobrios. Y para quienes conduzcan con aliento alcohólico (0.5 grados de alcohol en la sangre) se les impondrá una multa de C$2,000 a C$2,500.