Tania Goussen
  •   Carazo, Nicaragua  |
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La tragedia ocurrida el viernes en San Marcos, Carazo, que cobró la vida de tres miembros de una familia, marcó a un pequeño de tan solo nueve años, que sobrevivió de milagro al derrumbe de un enorme muro que aplastó una humilde vivienda, y sepultó a la tía y a dos primos del niño.

“Fue horrible, yo me salvé gracias a Dios, porque la casa estaba inundada y fui a abrir una zanja en el patio (para que saliera el agua), y fue en ese momento que vi cómo caían todas las piedras sobre el cuarto donde estaban mis primos y mi tía”, narra entre lágrimas el menor.

“Grité y corrí a llamar a los vecinos para que fueran auxiliar y a tratar de ver si estaban con vida, pero todos fallecieron”, cuenta desconsolado, mientras alza su mirada al cielo, reza un Ave María y un Padre Nuestro, y luego se persigna.

El niño no para de llorar al recordar a su tía María Alexandra López Pérez, de 22 años, quien tenía dos meses de embarazo y falleció junto a su primogénito, Eddy López Pérez, de cuatro años, y a la quinceañera Ernestina Pérez, al derrumbarse una pared perimetral vecina a la casa que habitaban en el barrio Covisama, mientras caía una intensa lluvia.

Alcaldía asumió gastos fúnebres

La alcaldesa de San Marcos, Yulinda Téllez, aseguró a El Nuevo Diario que la municipalidad asumió los gastos de las honras fúnebres, y que a las otras doce personas que habitan en el sitio de la tragedia se les reubicará en otro punto de la ciudad, donde se les construirá una nueva vivienda.

Ayer por la tarde, María Alexandra y su pequeño vástago fueron sepultados en el camposanto de San Marcos, mientras que los restos de la jovencita Ernestina Pérez fueron trasladados a un cementerio capitalino.

El Comité de Emergencias de San Marcos dijo que durante la intensa lluvia del viernes se reportaron más de 30 viviendas inundadas en el barrio Concepción de María, pero sin pérdidas humanas que lamentar.