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Jairo Alberto Hernández Amaya, detenido por el caso del triple asesinato registrado el pasado 26 de julio en Bonanza, Caribe Norte, donde perdió la vida el periodista Edilberto José Saavedra, rompió el silencio que mantuvo durante las primeras audiencias y admitió ante el juez del Juzgado de Distrito de Juicios de Siuna, Felipe Úbeda Prudo, haber asesinado a Saavedra, justificando que se trataba de salvar su vida.

“Yo iba en el asiento trasero del conductor, nos bajamos porque Yesly Adán Bravo dijo que la camioneta ya no podía seguir. Es cuando Ariel de Jesús Lira encañona al conductor de la camioneta, y Yesly Adán a mí, pero en ese momento el periodista a mí se me abalanzó a golpes y yo lo que hice fue sacar mi revólver que andaba en la mochila para salvarme y le pegué un tiro, pero, también hubo disparos del monte”, relató de forma confusa insistiendo que no había planeado nada.

Según el relato de Hernández, llegó a Bonanza con la intención de trabajar, con 85, 000 córdobas, pero pasó más de una semana buscando cómo invertir el dinero, periodo en el cual conoció al prófugo Ariel de Jesús Lira, quien tenía un contrato de venta de broza con la Hemco, y este le prometió trabajo.

“Él me vendió un oro y también compré un revólver y me quedé sin dinero, luego recibí una llamada de Yesly Adán Bravo Acosta, le vendí oro en el INSS, donde él trabaja, ahí mismo llegó Ariel de Jesús y estuvieron platicando”, tras agregar que posteriormente Bravo Acosta, le dijo que le iba a comprar el resto de oro, pero que llegara a Vesmisa, pero que el oro se lo iba a comprar más arriba porque compraría 18 onzas más”, posterior a eso, ocurrieron los hechos.

Asesinato u homicidio

Tras la admisión de los hechos de Hernández Amaya, la defensa pidió calificar el hecho como homicidio, aduciendo que no fue un plan y que Hernández Amaya, solo le dio un disparo, mientras que la Fiscalía solicitó que se calificara como asesinato, ya que el dictamen forense del cuerpo del periodista refleja que tenía varios disparos de armas de fuego.

A lo anterior el judicial Úbeda Prudo resolvió, que según la ley penal, no se exige la planificación como una circunstancia del asesinato, basado en el dictamen médico refiere que la víctima recibió varios disparos innecesarios.

 

Ensañamiento

“Estamos en presencia de un ensañamiento”, aclaró el judicial al calificar el hecho como asesinato.

En debate de pena la defensa pidió la pena mínima de 15 años para Hernández Amaya y la Fiscalía 15 años por cada víctima.

Jairo Alberto Hernández Amaya enfrenta otro juicio por el delito de robo con intimidación agravado en contra de una casa de empeño en Bonanza, donde llegó y encañonó a Kenia Jakarelis Garzón Díaz, y le exigió que le entregara el dinero y el oro que había comprado durante el día, el cual eran varias onzas, equivalentes a los C$150,000, más C$15,000 en efectivo. Acto seguido, se dio a la fuga.