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A Heyling Vanessa Pichardo le detectaron insuficiencia renal crónica hace ocho años, ella era una de las miles de nicaragüenses que estuvieron pendientes de la aprobación de la Ley de Trasplante de Órganos y Tejidos que fue sancionada este jueves por unanimidad en la Asamblea Nacional, pero para su sorpresa, la legislación aprobada le restó una de las posibilidades para encontrar un donante de riñón.

Pichardo se considera con pocas opciones de encontrar donante, porque la normativa que entrará en vigencia dentro de seis meses prohibió el trasplante de órganos entre receptores y donantes no relacionados.

Pichardo lleva precisamente dos años y siete meses de realizarse la hemodiálisis en el hospital privado Salud Integral y hasta la fecha no ha encontrado una persona que desee donarle su riñón para suspender el doloroso proceso de la hemodiálisis, el cual se lo realiza tres veces a la semana para suplantar artificialmente la función de sus riñones.

Al igual que Pichardo, de 25 años, miles de nicaragüenses con insuficiencia renal crónica se preguntan cómo encontrar repuesta a su padecimiento si uno de los objetivos por el cual se trabajó la Ley de Trasplante de Órganos y Tejidos era esencialmente para reducir el índice de mortalidad con los donantes vivos no relacionados, pero para evitar el tráfico de órganos la Comisión de Salud de la Asamblea Nacional la rechazó.

Agotar con relacionados

La diputada Argentina Parajón, vicepresidenta de la Comisión de Salud del Poder Legislativo, quien fue una de las parlamentarias que encabezó el proceso de consultas de la nueva ley, dijo a El Nuevo Diario que ante esta inquietud de los pacientes con insuficiencia renal crónica, tendrán que agotar todas las posibilidades con sus parientes relacionados y afectivos para encontrar un posible donante.

“Hay que agotar la vía del relacionado. Lo mejor es buscar la compatibilidad a nivel de la familia o si no, está la organización gradual del donante fallecido, pero para eso hay que ir trabajando toda una cultura de la donación; y la organización para que eso funcione es del Minsa, pero eso no es tan fácil”, dijo la diputada Parajón.

La legisladora también agregó, que será responsabilidad del Minsa ir creando una lista de espera, en la cual se llevará un orden numérico de pacientes nicaragüenses con indicación médica y en espera de trasplante. Esto permitirá a su vez determinar la distribución y asignación de órganos, tejidos y células, de acuerdo con los criterios establecidos en esta ley.

Médicos libres de responsabilidad

Para el nefrólogo del Hospital La Mascota, doctor Alexis García, la donación de los relacionado y fallecidos es una fuente de repuesta a los ciudadanos que enfrentan, particularmente en el caso de Nicaragua, la insuficiencia renal crónica, pues la decisión de no permitir la donación entre no relacionados fue tomada de la realidad que presentan otros países como Costa Rica, donde el tráfico de órganos se tornó un problema.

Según García, la decisión que tomó la comisión de Salud de no permitir el trasplante entre no relacionados, libera a los médicos nicaragüenses del dilema de comprobar fehacientemente entre receptor y donante no relacionado, la solidaridad, el altruismo y la voluntariedad que debe prevalecer en la donación.

Por su parte, el doctor Silvio Rodríguez, médico transplantólogo del hospital privado Salud Integral, dijo que la nueva ley viene a dar soporte jurídico a los médicos que realizan trasplantes; a la misma vez que protege a los pacientes y a las instituciones involucradas en la curativa.

“La Ley de Trasplantes es un marco legal que da seguridad a los médicos, pacientes, instituciones y frena a las personas inescrupulosas profesionales a que promuevan el comercio de órganos. Pero considero que la ley por sí sola no va a lograr milagros, pues intervienen muchos otros factores que debemos  solucionar entre todos, como la profilaxis de esta enfermedad”, refirió el doctor Rodríguez.

Pocos donantes en el mundo

En tanto, la doctora Gioconda Cajina, médico psiquiatra, advirtió que la cultura de la donación de órganos en donantes vivos y fallecidos es muy poca en países que tienen aprobada una ley desde hace algún tiempo y que Nicaragua con la nueva legislación tendrá que desarrollar toda una campaña de educación para la donación.

Agregó que en el vecino país de Costa Rica, el que ya cuenta con una Ley de Trasplantes, no tienen ni mil ciudadanos como donantes.

“Aun así, con todo lo que han hecho para conseguir que sus ciudadanos donen sus órganos, apenas el 14.5 por millón de habitantes son donantes en ese país”, dijo.

Ejemplificó también que los registros de donantes en Chile son de 5 por cada millón de habitantes y que el país con más donantes en el mundo es España, con 23 altruistas por cada millón de personas.

La doctora agregó que las consecuencias en que se han visto después de donar algunos de sus órganos, corren por su propia cuenta en el mundo entero, pues no le dan aseguramiento (tratamiento).

El doctor Alexis García aclaró, sin embargo, que un primer paso para promover la donación de donantes fallecidos es que la población debe tener claro que la ley no obligará a nadie a donar alguno de sus órganos y lo segundo es que el Ministerio de Salud tendrá que crear la cultura de la donación de fallecidos, haciendo campañas de educación masiva.

Por su parte, el doctor Rodríguez refirió que hay que darles seguridad a los pacientes y familiares de que se hará todo lo correcto.

“Todo lo que esté a nuestro alcance con tal de que los procedimientos  salgan bien, hasta donde se pueda porque la ciencia médica como es para todos conocida es inexacta, no es como la Matemática que siempre  dos más dos será cuatro”.

 

Hasta el último pariente

Luego de aprobarse la Ley de Trasplante de Órganos y Tejidos, surgió la inquietud entre los pacientes con insuficiencia renal crónica que no han encontrado entre su familia un donante de riñón, porque al realizarse “la prueba de compatibilidad”, se han encontrado con que sus anticuerpos de su sangre destruyen las células del donante familiar, pero los expertos recomiendan agotar las oportunidades con sus parientes.

 

Prioridad para niños y adolescentes

El artículo 5 de dicha ley determina brevemente los criterios que se tomarán en cuenta para la realización del trasplante. En este artículo se dice que los procedimientos de trasplante solo podrán ser practicados a nicaragüenses y a personas con residencia permanente que hayan residido en el país un mínimo de 5 años, una vez que los métodos preventivos terapéuticos (medicamentos, diálisis y hemodiálisis) usuales hayan sido agotados y que únicamente puede mejorar su calidad de vida a través de un trasplante.

En artículo 19 de la nueva ley da prioridad absoluta en el sistema de obtención de órganos y tejidos a los niños y adolecentes con necesidad de trasplante, tomando en cuenta el interés superior de los menores, para garantizar su bienestar y derecho a la salud.