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Mariana Dolmus viajó desde El Viejo, Chinandega, y muy temprano, tras irrumpir entre la muchedumbre, se colocó frente a la peana de San Jerónimo con varias velas encendidas en su mano, y le pedía que intercediera ante Dios por su salud.

Detrás de ella, una multitud, solo vista en las campañas políticas, se aglomeraba en la parroquia de San Jerónimo, en Masaya, para encender una veladora y de esta manera pedir al “doctor que cura sin medicinas” su intercesión ante nuestro Señor Jesucristo para que los aliviara de la enfermedad que los agobia.

Desde tempranas horas de la mañana de ayer, los masayas y peregrinos de varias partes del país llegaron al templo para participar de la solemne misa presidida por monseñor Silvio Báez, en honor a las fiestas patronales de San Jerónimo, “el doctor de los pobres que cura sin medicinas”.

Velas por la vida

Mariana Dolmus tiene 30 años de peregrinar, “ahora que tengo una lesión en el corazón y problemas en la vista, vengo a pedir la intercesión de San Jerónimo para que Mi Señor me conceda un milagro, porque él es mi médico de cabecera”, manifestó.

GregoriaGuadamuz, originaria de Granada, sostenía en sus manos un par de velas encendidas, y estaba hincada frente a la imagen del patrono de los masayas, “Tata Chombo”, a quien le pidió que la aliviara de unas manchas blancas que aparecieron en su cuerpo.

“Le pedí que me aliviara y aquí estoy pagando mi promesa. Esta es la primera vez, solo él pudo detener la propagación de esas manchas, me siento bien. Los médicos me dijeron que era bienteveo, él me ha aliviado, y año con año voy a pagar promesa hasta que me muera”, mencionó la promesante.

Recorrido duró seis horas

Otros promesantes bailaban al son de los filarmónicos cerca de la imagen que aguardaba el grito de “¡Viva San Jerónimo!”, para que los miembros de la cofradía cargaran en hombros la peana, adornada de plantas y flores cultivadas en tierras de la Ciudad de las Flores.

Al concluir la misa, San Miguel Arcángel ingresó en el templo de San Jerónimo, y se colocó frente a la imagen, lo que da inició al recorrido que duró más de seis horas.

La procesión la encabezó San Miguel Arcángel, mientras los cofrades hacían girar la enorme peana frente al altar, para luego retroceder y sacar la imagen del templo, que lo aguarda durante un año.

Pólvora y arte

La explosión de la pólvora y el repique de las campañas anunciaba que San Jerónimo abandonada la parroquia. Al salir, miles de peregrinos esperaban para acompañarlo durante su recorrido, bordeando la parte del parque para enrumbarse a la Avenida Real.

En su recorrido, el pueblo en sus diferentes expresiones se desborda en manifestaciones culturales de una inigualable belleza, la pólvora, la música, el canto, los bailes típicos que hacen de Masaya una ciudad auténtica.

La imagen ingresó a la Basílica Menor de Nuestra Señora de la Asunción, donde hubo una reflexión sobre la vida que llevó el “Tata Chombo”, conocido como el traductor de la Biblia, de las lenguas originales a la lengua del pueblo.

El peregrinaje

Posteriormente, la imagen del santo patrono popular salió de la parroquia de La Asunción y se enrumbó hacia su iglesia, de donde volverá a salir en la octava, es decir, el próximo lunes 7 de octubre, cuando recorrerá los barrios aledaños a la iglesia.

Después que la imagen de San Jerónimo ingresó a su templo, los promesantes retornaron a sus hogares con la promesa que el próximo año asistirán de nuevo a estas fiestas, catalogadas como las más extensas del país.

 

Quién fue San Jerónimo

En la homilía, monseñor Silvio Báez rememoró que se celebra la fiesta en honor a este extraordinario cristiano que vivió a inicios del siglo IV, cuya vida estuvo marcada por su amor a las Sagradas Escrituras, a las que se dedicó enteramente traduciendo de las lenguas originales a la lengua del pueblo, dejando comentarios extraordinarios y actuales, todavía hoy, sobre la Biblia.

Agregó que San Jerónimo también lo demostró con su vida y con su palabra, su interés por que la mujer en la Iglesia fuera una persona culta, a quien se le abrieran posibilidades de formación personal y que ocupara lugares de preponderancia en la Iglesia, y estamos hablando del siglo IV después de Cristo. Este es el motivo por el que la Iglesia ha nombrado a San Jerónimo doctor, por su insigne doctrina y por su validez universal en toda la Iglesia.

 

León y Bluefields celebraron

José Luis González y Jesús Salgado

Devotos leoneses de San Jerónimo participaron en la procesión que, tradicionalmente, conduce a la venerada imagen desde el templo San Juan Bautista hasta la Basílica Catedral.

Al compás de bailes, de cánticos y al sonar de los tambores, San Jerónimo fue acompañado por unos treinta toros huacos, cuyos sorteadores deleitaron al público con la tradicional danza indígena, propia de los sutiabas.

Leónidas Cosme Trujillo, alcalde de Vara de Sutiaba y miembro organizador de las fiestas de San Jerónimo, destacó que esta celebración es una manifestación de fe y tradición popular.

María del Carmen Solórzano, de 47 años, originaria del barrio El Coyolar comentó que San Jerónimo tiene mucho significado para ella y para su familia, “es uno de los santos más milagrosos y yo le tengo mucha confianza, todos los años bailo cerca de la imagen y me satisface venir a adorarlo”, comentó.

Devoción en Bluefieds

En Bluefields, Ariel Artola, de 20 años, fue uno de los cientos de costeños que salieron a bailarle al llamado “Doctor de los pobres”. “Es una bonita celebración por los milagros que hemos recibido”, comentó.

“Todos los años vengo a pagar la promesa al Santo por la buena salud de mis hijos, ellos también celebran esta fiesta”, comentó Jenny Wilson, aunque se quejó de que “ahora hay mucho desorden y alboroto”.