Lizbeth García
  •  |
  •  |
  • END

El reeducador del Sistema Penitenciario “La Puerta de la Esperanza” de Estelí, Santos Noel Basilio Hernández, se quejó ante funcionarios de la Corte Suprema de Justicia y jueces de adolescentes de la Circunscripción Judicial Las Segovias, por el mal comportamiento que tienen los once menores de edad que están privados de libertad en el penal, confirmó la Oficina Técnica para el Seguimiento del Sistema Penal de Adolescentes.

“En el penal a los adolescentes se les brindan charlas psicológicas, pero todos ellos presentan mal comportamiento, se salen de las charlas y no prestan atención a las personas que se las imparten”, dijo el reeducador, quien demandó mayor interés por parte de los adolescentes infractores.

Marielos Medal, representante del Poder Judicial; Olga Moncada, María Elsa Laguna y Erick Laguna, jueces de adolescentes de Ocotal, Estelí y Somoto respectivamente, escucharon atentamente la queja del reeducador.

La jueza de adolescentes de Estelí, María Elsa Laguna, exhortó a los jóvenes a prestar más atención a las charlas socioeducativas que les brindan los organismos que apoyan la aplicación de la ejecución y vigilancia de las sanciones penales.

“Aunque no vengamos diario, no crean que no estamos pendientes de ustedes, pero también nos decepciona su comportamiento”, reaccionó molesta la jueza.

Por su parte, la representante del Poder Judicial, Marielos Medal, explicó a los adolescentes que para que se de un cambio de medida, es necesaria la valoración psicosocial, los argumentos jurídicos de parte del personal administrativo especializado y sobre todo que posean el apoyo de su familia para el cumplimiento de la medida impuesta.

Según el cuestionado Código de la Niñez y la Adolescencia, que se aplica a aquellos menores que delinquen, y cuyas edades están comprendidas entre los 13 y los 18 años no cumplidos, la privación de libertad es una medida excepcional. Su duración nunca podrá exceder los seis años de prisión, independientemente de que el “niño” delincuente haya cometido un asesinato atroz o una violación.