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En el Día Internacional del Adulto Mayor, el secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, señaló que es necesario prestar mayor atención a las necesidades particulares de estas personas y a los problemas que enfrentan muchas de ellas, pero en Nicaragua sigue sin aplicarse la Ley del Adulto Mayor, Ley 720, que fue aprobada en mayo de 2010, y establece beneficios específicos para todos los mayores de 60 años.

Miembros de la Asociación de Jubilados y Pensionados Independientes de Nicaragua, Ajupin, celebraron ayer dicha efeméride internacional, y exhortaron al Gobierno a conformar el Consejo Nacional del Adulto Mayor, Conan, al cual le corresponde hacer efectiva la Ley 720, y debe estar conformado por instituciones estatales, como los ministerios de la Familia y el de Salud, y el Instituto Nicaragüense de Seguridad Social.

Donald Castillo, presidente de Ajupin, indicó que en las reuniones que han sostenido con representantes del Ministerio de la Familia no han obtenido una respuesta clara sobre cuándo va a comenzar a funcionar el Conan, y que más bien les alegan que el Estado no tiene los recursos suficientes para poner en marcha la Ley 720.

Protección y garantías

Esta ley tiene como objetivo establecer el régimen jurídico e institucional de protección y de garantías para las personas adultas mayores, y entre los beneficios que contempla está que el adulto mayor pensionado por el INSS tiene descuento del 50% en el pago sobre el monto total de las facturas de los servicios de energía eléctrica, el 30% en el pago por servicios de agua potable, y el 20 % en el pago por servicios telefónicos convencionales.

Así mismo, goza de gratuidad en el transporte urbano colectivo, y de un descuento no menor del 30% del valor del pasaje de transporte interurbano, aéreo o marítimo nacional, y todas las unidades de transporte deben garantizar a los adultos mayores, trato preferencial en el uso de los asientos.

En el ámbito de la salud, la Ley 720 establece que los adultos mayores deben “recibir atención de calidad, suficiente y preferencial, en las unidades hospitalarias, centros de salud y su domicilio, mediante programas de promoción, prevención, curación y rehabilitación”, así como “atención gerontológica y geriátrica en las unidades de salud pública y privada, contando con un personal especializado”.

Castillo afirmó respecto a estas dos últimas disposiciones, que en Nicaragua ni siquiera existen suficientes especialistas en geriatría, mucho menos centros especializados para ese tipo de atención.

 

600 mil adultos mayores

De acuerdo con Donald Castillo Orozco, en Nicaragua hay alrededor de 600,000 adultos mayores, de los cuales 63,968 recibieron pensión por vejez en 2012, por un monto total de C$3,791.2 millones, según el Anuario Estadístico del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social, INSS.