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Pocas horas permanecieron los agentes policiales resguardando las oficinas y la casa de habitación de la doctora Vilma Núñez, Presidenta de la Junta Directiva del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos, Cenidh, luego de las agresiones sufridas contra ella y contra su equipo de abogados el jueves.

Aunque los policías llegaron bajo las órdenes de la primera comisionada Aminta Granera, Directora de la Policía Nacional, para resguardar a la doctora Núñez, desaparecieron por la mañana. Al preguntar a las autoridades sobre esto, la respuesta fue que “recibieron otras órdenes y resguardarían a Núñez de otra manera”, algo que no especificaron.


Fiscalía no oye, no ve, no siente…
Incitación a delinquir, exposición de personas al peligro, robo con intimidación, y agresión son algunos de los delitos de los que se puede acusar, no a pandilleros, sino a los violentos CPC que atacaron a miembros del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos, Cenidh, y de la Coordinadora Civil, luego de salir de las instalaciones del Ministerio Público.

Mientras preparan las pruebas documentales e imágenes para interponer la acusación y que el Ministerio Público no objete falta de elementos probatorios y desestime el caso, ya se logró identificar al CPC que hurtó la cámara al divulgador del Cenidh, Héctor Calero, agredido por el ladrón y sus violentos compinches involucrados en los sucesos ocurridos frente al Ministerio Público, bajo la vista y paciencia de la Policía Nacional.

Los atacantes eran parte del grupo de turbas que se movilizaba en tres buses contratados, una de estas personas admitió que fueron recogidos en un barrio y les pagaron 150 córdobas a cada uno para el “trabajito”. Éstos se unieron a trabajadores estatales que desde la mañana estaban en la entrada del Ministerio Público. El ladrón identificado estaba entre ellos, y hasta brindó entrevistas a los medios de comunicación a la entrada del Ministerio Público, donde dijo llamarse Ismael Rivas. La víctima lo identificó como quien le arrebató la cámara, además, a la misma persona se le puede ver claramente consumando el hecho en los videos televisivos.


Recopilan pruebas
“No interpusimos la denuncia el viernes porque estamos preocupados por la falta de seguridad en el Ministerio Público y los ataques sufridos, pero también porque estamos recopilando la información de los atacantes, queremos llevarles las pruebas necesarias y el reconocimiento de las personas implicadas, entre éstos el que me robó la cámara; tenemos los videos y las fotografías”, dijo Calero, quien agregó que la próxima semana estará todo listo para la acusación formal.

Gonzalo Carrión, Director del Área Jurídica del Cenidh, dijo que hay suficientes elementos para que el Ministerio Público actúe de oficio, sin embargo no existe el interés ni la voluntad política para hacerlo.

“Así podemos observar que para allanar las oficinas del Centro de Investigaciones de la Comunicación, Cinco, como si de un operativo de alta peligrosidad se tratara, montaron desde primera hora de la mañana tres cordones policiales, al menos tres patrullas y 50 policías para entrar a una oficina. Pero para enfrentar a más de 60 personas agresivas enviaron a seis agentes que prefirieron no intervenir”, dijo Carrión.

El abogado dijo que lo más interesante es que los CPC, que acusan de ladrones, terminan ante la vista pública efectuando los robos con violencia, cobijados por una Policía partidaria. “Creo que la Policía tuvo un día para la historia de Nicaragua. Y éste fue una tragedia para la institucionalidad”.


Solidaridad
Marcos Carmona, Director de la Comisión Permanente de Derechos Humanos, se presentó a las instalaciones del Cenidh para solidarizarse con esta organización, y condenó los actos violentos de los que fueron objeto los defensores de derechos humanos.

“Debemos aunar esfuerzos para la defensa y promoción de los derechos humanos de los nicaragüenses. Preocupan estos actos vandálicos de los CPC. Estamos cayendo en una situación peligrosa, pues a través de éstos se está reprimiendo a quienes piensan distinto a los criterios del gobierno. Algo más preocupante es la pasividad de la Policía”, dijo Carmona.

La Red de Mujeres Contra la Violencia consideró indignante observar cómo las
instituciones públicas garantes de los derechos de la ciudadanía se prestan a recrudecer, imponer y agudizar una cultura de violencia.