•   Rosita, RAAN  |
  •  |
  •  |
  • elnuevodiario.com.ni

Jacinto Wilmer Enríquez desde pequeño aprendió a ganarse la vida “volando” machete bajo el sol, ya sea limpiando cultivos o chapeando potreros, y con mucha suerte llegaba a recibir C$100 al día por la pesada jornada.

El duro trabajo en el campo quedó atrás desde hace cinco meses para este bracero de la comunidad de Leymus, municipio de Rosita, cuando se le presentó la oportunidad de aprender carpintería -junto a otros seis campesinos más- como parte de un proyecto de forestería comunitaria, que consiste en transformar la madera para mejorar los ingresos de los lugareños.

“Me capacité para aprender a fabricar muebles y este cambio ha mejorado el nivel de vida de mi familia, ya que han aumentado mis ingresos de una forma que nunca esperé como trabajador del sector agrícola”, expresó Enríquez.

Junto a sus compañeros, Enríquez elabora todo tipo de muebles que le deja una renta quincenal promedio de C$3,000.

Está tan satisfecho con la experiencia, que planea preparar a su pequeño hijo en el oficio, para que no tenga que pasar por las extenuantes y mal remuneradas labores como las que él desempeñó en el campo, cuando era la única opción que tenía para mantener a su familia.

Enríquez es parte de un grupo de productores preparados por el Instituto para el Desarrollo de la Democracia, Ipade, en el marco del proyecto “Manejo forestal sostenible para comunidades indígenas de la RAAN”, el cual se ejecutó en nueve poblaciones, con el financiamiento de Bosques del Mundo.

La iniciativa generó beneficios directos a 763 familias, 213 de ellas encabezadas por jefas de hogares de Santa María, Betania, Kalmata, Diba Hill, Fruta de Pan, Layasiksa, Arenaloso, Leymus y Kuakuil.

Los beneficiarios fueron preparados en diferentes campos: manejo forestal, agroferestería, desarrollo comercial, organización empresarial y protección territorial.

En las comunidades de Leymus y Kuakuil se desarrolló la forestería, y reportan ventas de 36,965 pies tablar de madera aserrada, 3,110 metros cúbicos de madera en rollo; generando un promedio por familia de US$1,571 en el caso de los habitantes de Leymus, mientras en Kuakuil obtuvieron US$2,569 por familia.

Moisés Jirón Monterrey, coordinador del pequeño grupo forestal de Leymus, recordó que la iniciativa fue ideada para aprovechar los árboles tumbados por el huracán Félix, que se estaban perdiendo.

“El Ipade nos organizó y fue así que logramos vender parte de los árboles, porque la mayoría de la madera suave se perdió y con la ganancia logramos obtener equipos para desempeñar otras actividades”, refirió Jirón, tras reconocer que antes no les interesaba la madera; “solo éramos agricultores”.

Con las ganancias de la comercialización de la madera tumbada adquirieron un trillo de arroz, que utilizan para procesar la producción de este grano. Además, acopian el producto de las comunidades vecinas y según Jirón, las ganancias también han mejorado, pues “antes vendíamos a 200 córdobas el quintal de arroz y hoy lo vedemos en C$800”.

Generan empleo

El pequeño trillo de Leymus tiene capacidad para 100 quintales de arroz diario. En esta actividad se involucran 27 personas, 20 más de las que trabajaban cuando comenzaron.

Esta inversión también les permitió establecer crianza de cerdos, pues la semolina que queda del proceso del trillado del arroz, es un buen producto para el engorde de esta especie.

“Hemos invertido para seguir trabajando, incluso hasta ganado hemos comprado para estar preparados ante cualquier cosa”, comentó Jirón.

Los comunitarios también están organizados para garantizar la siembra en cada ciclo agrícola por medio de un banco de semillas.

“Prestan la semilla a los productores y con la cosecha estos la regresan para ser utilizada por otro productor”, explicó Jirón.

Según datos del Ipade, además de Leymus, en Rosita las ocho comunidades beneficiarias presentan interesantes avances en seguridad alimentaria y han mejorado sus ingresos económicos en un 48%.

El organismo informó que también apoyaron la elaboración de planes de aprovechamiento forestal en Leymus, Kuakuil, Wasakín y Kukamuk Laya.

 

Inversión en el proyecto de forestería comunitaria

C$29, 233 252 invertidos en diversificación de cultivos, reforestación y capacitación a líderes de organizaciones comunitarias.
C$4,200.000 proyectan invertir en 2013
763 familias beneficiarias
213 familias bajo la responsabilidad de mujeres
9 comunidades de la RAAN