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El juez Cuarto Distrito Penal de Violencia de Managua, Harold Leal, suspendió este martes el juicio en el que la Fiscalía le imputa a Roberto Barberena, mejor conocido como payaso Pipo, la presunta autoría de tres delitos en perjuicio de su expareja, Walkiria Gaitán, y de sus dos menores hijos.

La suspensión del juicio se debió a la ausencia justificada de la médica y de la psicóloga forenses del Instituto de Medicina Legal, IML, quienes se encuentran en seminarios de capacitación, según la información recibida en el despacho del judicial.

La decisión del judicial significa que el juicio se extenderá más allá de los 10 días hábiles que establece el Código Procesal Penal, CPP, para su conclusión una vez iniciado.

Sin embargo, la abogada Karla Alvarado, quien representa en el juicio a las víctimas (Walkiria Gaitán y sus dos hijos), dijo que la decisión del juez está ajustada a lo que establece el artículo 288 del CPP.

El referido artículo señala que los juicios podrán suspenderse las veces que sea necesario por un plazo máximo de 10 días, en los casos donde no comparezcan testigos, peritos o intérpretes, cuya intervención sea indispensable, señaló la abogada Alvarado.

Walkiria niega interés económico

Mientras la batalla legal entró en un receso de siete días, Walkiria Gaitán, desde la residencia familiar valorada en U$$350,000, negó que al acusar al payaso Pipo de violencia doméstica contra ella y sus dos menores hijos, lo haya hecho impulsada por un interés económico.

“Él --Pipo-- se enfrasca en decir que el juicio tiene un propósito patrimonial, pero eso no es cierto; porque si nosotros no tuviéramos hijos yo ya hubiera desa parecido de su vida”, sostuvo Gaitán.

Walkiria Gaitán, quien denunció a Pipo por lesiones psicológicas y violencia patrimonial, afirma que tomó la decisión de acusar a su expareja “porque estaba cansada del maltrato físico y psicológico”.

Según Gaitán, el “talón de Aquiles” del payaso más famoso y más adinerado de Nicaragua es el licor; razón por la cual --según ella-- tuvo que aprender a manejar para ir a traerlo a los sitios donde se quedaba ebrio.

La versión de Gaitán coincide con el testimonio de una amiga de la familia, quien declaró como testigo en el juicio, y aseguró que Pipo bueno y sano se comporta como todo un caballero, pero tomado se torna en una persona violenta.

Ericka Cabrera, quien asegura tener 15 años de conocer a Pipo, y actualmente trabaja en la empresa de diversiones infantiles, confirmó que el cómico toma licor los fines de semana, pero que lo hace en sus ratos libres “como cualquier otro hombre”.

Cabrera, quien tildó de “manipuladora” a Gaitán, afirmó que la expareja de Pipo se aprovecha de esa situación para hacer aparecer a su amigo y patrón como una persona violenta.

 

Pipo no responde

El Nuevo Diario buscó la versión del payaso Pipo en la oficina de su negocio la tarde del lunes, pero no estaba, y aunque se le llamó dos veces a su teléfono celular, no devolvió llamadas.

Anoche se le llamó nuevamente y se limitó a responder: “Llamen más tarde”.