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  • EFE

Nicaragua espera que la Corte Internacional de Justicia (CIJ), con sede en La Haya, Holanda, no acepte las objeciones preliminares interpuestas por Colombia en la disputa que enfrenta con esta nación centroamericana por su frontera en el mar Caribe.

Así lo declaró el presidente Daniel Ortega al responder preguntas durante un encuentro con diputados opositores de la Alianza Liberal Nicaragüense-Partido Conservador (ALN-PC).

Los jueces de la CIJ dictarán el 13 de diciembre próximo un fallo referido a objeciones preliminares interpuestas en Colombia sobre la competencia del máximo órgano judicial de las Naciones Unidas.

La sentencia, que será leída por la presidenta de la CIJ, Rosalyn Higgings, no tratará sobre cuestiones de fondo del contencioso. "Nosotros esperamos que sea una respuesta que permita seguir tratando este tema" en la Corte, señaló el mandatario nicaragüense.

Colombia ha solicitado a los jueces que declaren terminado el conflicto marítimo con Nicaragua argumentando que la CIJ no tiene competencias en este caso, lo cual es rechazado por Managua.

En el litigio que Nicaragua elevó en 2001 ante la Corte contra Colombia, ambos países se juegan la soberanía sobre al archipiélago San Andrés, Providencia, Santa Catalina, los cayos y demás áreas insulares y marítimas.

Bogotá niega la existencia del problema, pues considera que la frontera entre los dos países quedó fijada en el tratado Esguerra-Bárcenas de 1928.

Nicaragua, en cambio, incide en la existencia del litigio, como lo demuestra, a su juicio, que después de 1930 han tenido lugar negociaciones bilaterales entre los dos países para intentar resolverlo.

Nicaragua basó su denuncia en el artículo 31 del "Pacto de Bogotá" de 1948, en el que Bogotá y Managua se comprometieron a reconocer la competencia de la CIJ en la resolución de conflictos relacionados con el derecho internacional o la interpretación del Tratado.

Colombia niega la validez de este artículo como base legal de la denuncia de Nicaragua al argumentar que el "Pacto de Bogotá" también dice en su artículo 6 que no puede aplicarse en temas que ya han sido solucionados en tratados anteriores.

Además, invocando el artículo 44 del "Pacto de Bogotá", Colombia pide a la CIJ que declare "terminado" el conflicto de naturaleza marítima en juego, que para Bogotá ya está solventado desde 1930.

Sin embargo, el primer gobierno sandinista (1979-1990) consideró inválido el tratado Esguerra-Bárcenas bajo el argumento de que había sido firmado cuando su país estaba invadido por tropas estadounidenses.

Con este contencioso, Managua busca que la CIJ le reconozca la soberanía sobre unos 50 mil kilómetros cuadrados en el mar Caribe.

El presidente Ortega dijo que la Corte es la instancia donde se deben dirimir esas diferencias, como ocurrió con Honduras, donde el fallo, agregó, "lo asumimos de una manera muy patriótica" ambas naciones centroamericanas.