•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • elnuevodiario.com.ni

Mucha inconformidad ha despertado la medida tomada por la Alcaldía de Granada de podar los frondosos árboles de laurel de la india, limonarias y mangos, que daban frescura en el Parque Central de la ciudad, considerado el principal punto de reunión de los granadinos. Aunque la comuna manifestó que la decisión obedece a un plan de saneamiento forestal, muchos ciudadanos están en desacuerdo, por considerarlo inoportuno.

Don Luis Meléndez Rojas frecuenta el Parque por las tardes para evadir el molesto calor, pero desde que cortaron las ramas dice que hay poco aire. “En primer lugar nadie nos ha explicado por qué razón los podaron y, segundo, me parece que los podaron demasiado tarde, eso debió hacerse en marzo, no ahora que ya se está yendo el invierno. Es un gran riesgo”.

Granadinos que en su juventud visitaban el Parque Central o Parque Colón recuerdan que fue uno de los sitios más hermosos y privilegiados de la ciudad, pues aquí se concentraba gran variedad de loras, chocoyos, zanates, palomas y pájaros carpinteros que le daban un toque muy natural.

“Es lo peor que pudieron hacernos a los jubilados. Este era el único espacio que teníamos para salir de nuestras casas, platicar y refrescarnos, pero ahora ya no se puede. Me siento igual que en mi casa, con mucho calor. Antes yo venía a las 2 de la tarde a sentarme, ahora tengo que esperar a que pase el sol para poder venir a descansar”, expresó don Germán Quiroz Marenco.

“Era necesario”

Sin embargo, el ambientalista Alejandro Maltés Rodríguez, explicó que la medida fue necesaria debido a que los árboles estaban contaminados por parásitos y comején. “Aquí tenemos 80 árboles que durante años han estado adornando nuestro parque, pero 50 de ellos era necesario que recibieran tratamiento. Primero se cortan las ramas, luego se les unta una pasta fungicida, también les ponemos abono, aplicación de insecticida y bastante riego para la recuperación del follaje”, dijo.

La responsable de Ornato Municipal, Celia González, argumentó que la jornada se realiza con la autorización del delegado del Instituto Nacional Forestal (Inafor) conforme al Reglamento de la Ley 462, Ley de Conservación, Fomento y Desarrollo Sostenible del Sector Forestal.

Agregó que en los últimos días han retirado unas diez libras de clavos que estaban incrustados en los árboles. “Con el tiempo eso los enferma debido al óxido que suelta el metal, por lo que le pedimos encarecidamente a los granadinos poner de su parte y ayudarnos a cuidar este pequeño pulmón de Granada”, indicó la funcionaria.