•   Ocotal, Nueva Segovia  |
  •  |
  •  |
  • elnuevodiario.com.ni

En el 90% de los hogares de Ocotal utiliza leña, una necesidad que tiene al borde de la agonía a los bosques de la zona, y que está obligando a los mismos comunitarios a plantar árboles para leña, como recurso en el futuro.

“El bosque perdió la capacidad de regenerarse, la masa boscosa se agota día a día, porque la presión por la leña es mayor”, afirma Oscar Mendoza, director ejecutivo de la Asociación de Municipios de Nueva Segovia, que impulsa el cultivo de bosques energéticos, bajo un manejo adecuado en la extracción de madera para leña sin agotar la fuente.

Para 2018, proyectan disponer de 24,000 árboles que ya fueron plantados en dos bosques energéticos establecidos en dos puntos del municipio de Ocotal. Estiman que ese año habrá suficiente leña para satisfacer la demanda de los 46,214 habitantes que para entonces vivirán en los 10 km2 del área urbana.

El génesis del proyecto

La iniciativa comenzó con más de 300 leñeros de los barrios periféricos de la ciudad, pero solo 40 se encuentran en el proceso de formación de la Cooperativa Agroforestal “8 de Julio”, en honor al día en que se inauguró el proyecto energético, en el sitio conocido como El Bosque, a unos 8 kilómetros al oeste de Ocotal, sobre la carretera a Macuelizo.

En ese lugar, el productor Frank Flores González, prestó 12 hectáreas de su propiedad por un período de cinco años, renovables, en caso de que los leñeros cumplan con los objetivos propuestos: cultivar y aprovechar un bosque energético.

Andrés Guzmán, dedicado desde hace 30 años a la extracción de leña, cree que el proyecto “es una buena oportunidad para legalizar la extracción de la leña y así evitar que el Instituto Nacional Forestal, Inafor, y la Policía nos quiten la carguita que todos los días llevamos a nuestras casas o para vender en la ciudad”.

El campesino se refiere a los operativos de control de extracciones que años atrás desarrollaban las autoridades en las salidas de la ciudad, cuando a los leñadores les ocupaban hasta sus bicicletas, uno de los medios para su transporte.

Cultivan esperanzas

Guzmán señala que “hay gente a la que no le gusta o no cree en esto (el proyecto). Nosotros sí, miramos que es una necesidad, porque así sacaremos el producto legalmente, incluso para otras ciudades”, visiona.

Un grupo de campesinos visitó San Francisco Libre, en Managua, donde existe una experiencia de cultivo de bosques para producir leña. “Eso nos gustó y nos hizo pensar que también nosotros podemos llegar a sacar en un futuro varias toneladas de madera para leña”, cuenta.

Además, se ha propuesto “heredar” el bosque a los suyos, y confía tanto en el proyecto que anima a otros lugareños a integrarse.

Otro bosque energético

El otro bosque energético de Ocotal abarca siete manzanas de un sitio ubicado a unos 3 kilómetros al norte de Ocotal, siguiendo la Carretera Panamericana.

Edwin Mejía, miembro de la Comisión Nacional de Oficiales en Retiro del Ejército, CNOR, y de la Cooperativa “José Francisco García Basilio”, explicó que tomaron la idea del bosque, después de una serie de conversaciones que sostuvieron con el alcalde de Ocotal, Edward Centeno Gadea.

“La Alcaldía nos ofreció el acompañamiento, también algunas organizaciones. Nosotros no vendemos leña, solo consumimos, pero pensamos que en un futuro podemos poner un puesto en la carretera”, comentó.

Sembraron 12,000 plantas de genízaro, cedro, madero negro y leucaena, también con la idea de usarlo como forraje. “Aquí viene gente muy pobre a pedirnos que le demos leña, y nosotros se la regalamos, pero ahora con el bosque vamos a hacer un plan de manejo para tener un uso racional”, indicó.

Revelador estudio

Oscar Mendoza, director ejecutivo de la Asociación de Municipios de Nueva Segovia, Amunse, expresa que ante el problema socioambiental y económico relacionado con la tala del boque, fue diseñado el programa “Reducción de la Vulnerabilidad en las Microcuencas”, en los municipios de Santa María, Macuelizo, Dipilto, Mozonte, San Fernando, Jícaro, Murra, Jalapa y Ocotal, financiado por el Fondo Nacional de Desarrollo Forestal, Fonadefo, adscrito al Inafor.

Respecto del severo deterioro ambiental de la zona, Carina Rodríguez Sarantes, técnica de la Amunse, refiere que en 2012, estudiantes de las universidades “Martín Lutero” y del “Norte de Nicaragua”, realizaron una encuesta que reveló la alta dependencia de la leña que existe: en el 90% de las 9,400 viviendas de Ocotal respondieron que son consumidores de leña; el 42% dijo que quema un promedio de cinco rajas por día; y en el 65% de los hogares indicaron que utilizan el fogón tradicional.

Para este estudio se entrevistó a 252 leñeros, y a los miembros de de 400 viviendas de 13 barrios periféricos que aglutinan a más de 23,500 personas. Las entrevistas arrojaron la información básica para comprender el fenómeno social sobre la leña y para formular una solución estratégica, indicó la funcionaria de Amunse.