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Si habría que ponerle otro nombre al mapa de Nicaragua, sería el de “territorio de la Edad Media”. O “país de ayatolas”. Es muy triste, dijo el directivo del Cepad, profesor Gilberto Aguirre, que hoy el Parlamento Nacional haga una celebración en León de la Virgen María.

“Esto nos traslada a la Edad Media, nos conduce a una etapa histórica que había sido superada por la Reforma Protestante a nivel mundial, y por la revolución liberal en 1893 a nivel nacional”, indicó.

Este martes, la Asamblea Nacional se instalará en una sesión solemne en honor al 150 aniversario de la celebración de la Purísima Concepción de María, en León. Los estados modernos no tienen religión oficial, porque entienden que sirven a toda la ciudadanía la cual cuenta con muchos credos, o que no los tiene, expresó Aguirre.

“Y por ese respeto que los estados modernos tienen por la libertad de conciencia, es que no tienen religión oficial, y más bien estos actos que lleva a cabo la Asamblea Nacional oficializa, aunque es ilegal, una sola religión. O favorecen a una sola religión”.

Con dinero del pueblo

Esa sesión solemne se está haciendo con gastos de los impuestos del pueblo, y no los está financiando El Vaticano, expresó. “Es el dinero que el pueblo da para la mejoría y bienestar de nuestras comunidades y no para favorecer a determinada religión. En el Cepad nos oponemos totalmente a ello”.

Precisó que la separación de la Iglesia y del Estado fue una de las grandes garantías de la reforma protestante, y lo fue de la revolución liberal de 1893, en la cual tantas personas ofrendaron sus vidas, tanto a nivel de Europa como nacional.

El profesor Aguirre dijo, además, que es una vergüenza para nosotros saber que no estamos en el siglo XXI, sino en la época oscurantista.

Primero en violar leyes

Es muy lamentable que los encargados de dictar las leyes para el bienestar de la ciudadanía son los mismos que las están infringiendo.

Quizás algunos lo justifiquen como un acto folclórico, tradicional.

Desde la perspectiva de los evangélicos y del CEPAD --Consejo Evangélico Pro Alianza Denominacional-- no entendemos cómo estos señores diputados pueden llevar a cabo esta ceremonia, porque nosotros creemos que si lo hacen como católicos, creo que deben gastar de su propio pecunio y bolsa, y no abusar del cargo del que se les ha investido como diputados del país. Y realmente nosotros respetamos las creencias religiosas, pero el que quiere celeste que le cueste. Las celebraciones de nosotros los evangélicos son muy humildes, nos cuestan, y como no tenemos mucho no celebramos mucho.

¿Entramos en una especie de Estado teocrático?

Mejor diría del clientelismo político. Nuestro pueblo debe abrir los ojos, porque fácilmente se manipula la religión para tener agua en el molino de los políticos de turno. Por otra parte, es una vergüenza que se presten jerarcas de cualquier religión, porque ha habido de una y de otra parte, a manipular políticamente la fe religiosa de nuestro pueblo sencillo.

El doctor Norberto Herrera, fundador de la Upoli, en su carácter personal, antes de expresar su punto de vista, dijo que “tenemos que ser más cristiano que marianos, el que salva es Cristo. La Palabra dice, refiriéndose a Jesús, que “nadie viene al Padre si no es por mí”.

Nicaragua expresó, conforme a su Constitución, en el artículo 14, que el Estado no tiene religión oficial. En tal sentido, que un poder del Estado celebre la Purísima, pareciera más bien una actividad tradicional, folklórica. Sólo en ese carácter podría uno, no aceptar, sino creer que eso es lo que se está celebrando es una tradición cultural, y no propiamente que el Estado tome como religión el culto a María.

El doctor Herrera señaló que “en lo personal, me distancio de algunos evangélicos tradicionalistas. Ella es bien emblemática, paradigmática y por lo que veo mediática”.

La Asamblea Nacional, aparentemente, usando el carisma de María, su naturaleza mediática, es lo que le hace ir a León, aun cuando veamos que el primer Poder del Estado, que es la Asamblea Nacional, no sea congruente con la Constitución, pues declara una sesión solemne por La Purísima que es una fiesta tradicional y a la cual no la veo tan religiosa.

Mientras, el pastor Augusto C. Marenco dijo que cuando leyó EL NUEVO DIARIO “me llevé una sorpresa, una impresión muy negativa, cuando un Poder del Estado que es el encargado de producir leyes, es el que las irrespeta”.

El líder evangélico planteó que hay un comportamiento en algunos poderes del Estado como de ayatolas, sin observar lo que claramente estipula el artículo 14 de la Carta Magna.

Los llamados padres de la patria parece que están allí haciendo otra cosa a lo que se les ha mandado, dijo, al enfatizar que sólo en algo han sido coherente estos políticos: en que el irrespeto a las leyes del país, al Estado de Derecho, como se verá hoy en León, es ya una norma de conducta.

Ellos aprueban las leyes y son los primeros en no cumplirlas. Ya ni se sonrojan. Los que deben velar por la democracia cometen estas arbitrariedades, dijo.