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Tres días después de haber dicho que no mediaría con su expareja, Walkiria Gaitán, Roberto Barberena Mendoza, mejor conocido como payaso “Pipo”, llegó a un acuerdo de mediación con su contraparte, poniendo fin a un proceso judicial que se extendió durante tres meses.

Los términos del acuerdo suscrito la tarde del lunes ante el juez Cuarto Distrito Penal Especializado en Violencia de Managua, Harold Leal, no fueron dados a conocer por común acuerdo entre las partes.

“Yo quiero mucho a mis hijos. Al final, uno quiere lo mejor para la familia”, dijo “Pipo” visiblemente emocionado después de abrazarse con su hijo --del mismo nombre--, y sin poder evitar las lágrimas.

El cómico, quien dijo que no mediaría por considerar que estaba aceptando ser responsable de los delitos que le imputó el Ministerio Público, esta vez no solo medió, sino que exhortó a las parejas en conflicto a dialogar para evitar experiencias como las vividas por él y su familia.

“Yo invito a las parejas en conflicto a que platiquen sin agredirse para evitar estas situaciones”, dijo “Pipo” en tono conciliador, añadiendo que la comunicación es vital en la familia.

Por su parte, la abogada Karla Alvarado, quien representó en el juicio a Walkiria Gaitán y a sus dos pequeños hijos, manifestó que el acuerdo se alcanzó por la “unidad de la familia y el restablecimiento de la paz social”.

Alvarado destacó que gracias a la reciente reforma aprobada por la Asamblea Nacional a la Ley 779 o Ley Integral de Violencia contra la Mujer, es que se pudo lograr el acuerdo de mediación. Hasta antes de la enmienda hecha al artículo 46 de la referida ley, estaba prohibida la mediación.

“Aquí no hay ganadores ni perdedores”, expresó la abogada Alvarado, agregando que los términos de la mediación “son justos para cada una de las partes”.

 

Requisitos básicos

Para poder mediar con su expareja, Walkiria Gaitán, el payaso “Pipo” debió cumplir primero con una serie de requisitos básicos que exige la ley, entre los cuales sobresale la voluntad de la parte acusadora, que el acusado no tenga antecedentes de violencia y cumplir con lo acordado.

 

Gracias a la reforma

La abogada Karla Alvarado, quien representó en el juicio a Walkiria Gaitán y a sus dos pequeños hijos, destacó que gracias a la reciente reforma a la Ley 779 o Ley Integral de Violencia contra la Mujer, aprobada por la Asamblea Nacional, es que se pudo lograr el acuerdo de mediación. Hasta antes de la enmienda hecha al artículo 46 de la referida Ley, estaba prohibida la mediación.