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El presunto narcotraficante nicaragüense Claudio Reinaldo Corea Mendoza, de 39 años, entregado hace dos días a las autoridades nacionales luego de ser capturado y expulsado de El Salvador tiene vínculos con el capo mexicano, Joaquín el “Chapo” Guzmán, según confirmó el fiscal auxiliar Oscar Danilo Rodríguez.

Corea Mendoza --buscado por las autoridades nicaragüenses desde hace tres años-- es señalado como el presunto cabecilla de la agrupación los “Guachinangos”, que se dedicaba al trasiego de droga de Costa Rica hacia El Salvador y Guatemala.

Para transportar los cargamentos de cocaína, los “Guachinangos” utilizaban dos rutas en el territorio nicaragüense: una marítima y otra terrestre.

Las rutas

La ruta acuática partía de El Jobo --en el litoral del Pacífico de Costa Rica, limítrofe con Nicaragua-- desde donde trasladaban la droga en pangas hacia las playas de Gigante, en Tola, Rivas, hasta llegar a Casares, en Diriamba, donde la almacenaban temporalmente.

Seguidamente era embarcada rumbo a Potosí, Rivas, de donde zarpaban con dirección a las costas del balneario Padre Ramos, en Chinandega, donde los cargamentos eran recibidos por narcos salvadoreños y guatemaltecos.

La ruta terrestre utilizada por los “Guachinangos” partía de Huehuete o de Casares hasta llegar al norte de Chinandega. Todos los viajes se hacían de las 7:00 p.m. a las 4:00 a.m., se indica en la acusación del Ministerio Público.

Dirigía y delegaba funciones

En el escrito acusatorio presentado por la Fiscalía hace tres años, se indica que Corea como jefe de los “Guachinangos” hacía los contactos para los proveedores de la droga en Costa Rica.

Corea, igualmente, supervisaba la entrega de la droga a los narcotraficantes frente a las costas de Padre Ramos, en el litoral del Pacífico de Nicaragua, y el pago de los cargamentos, según el escrito.

En su condición de jefe, también delegaba funciones a los otros 18 miembros de la agrupación, de los cuales 12 están condenados a cinco y a 25 años de prisión; además, era quien decidía sobre los bienes que adquiría la agrupación, refiere la acusación fiscal.

Operaba desde Guatemala

El jefe de los “Guachinangos” dirigió varias de las operaciones de trasiego desde Antigua, Guatemala, y desde El Salvador, país donde se pasaba parte del tiempo como capitán de una embarcación pesquera, se afirma en la acusación presentada hace tres años.

Corea, quien pasó de ser un modesto pescador de Casares, Diriamba, a ser un potentado empresario, involucró en el transporte de estupefacientes y en el blanqueo de dinero proveniente del narcotráfico a varios miembros de su familia, según la Fiscalía.

Es así como sus hermanos Juan Alberto y Carlos Alberto Corea Mendoza eran los encargados de administrar el centro de acopio de pescados “Las Paneras”, que él --Claudio-- instaló en la entrada a Casares, y de pagar a los trabajadores que le cuidaban las fincas adquiridas con dinero narco, según la Fiscalía.

El jefe de los “Guachinangos” también utilizó a otros miembros de su familia como testaferros para poner a nombre de ellos varias propiedades, como es el caso de su papá Gonzalo Corea, y de su hermana Patricia Corea Mendoza.

Para aparentar la legitimidad del dinero, Corea también adquirió varias unidades de transporte colectivo --microbuses-- los que puso a funcionar en rutas interdepartamentales, concluye el escrito acusatorio.

 

Jueza espera al reo

La jueza Distrito Penal de Audiencia de Diriamba, Carazo, María Nela Paredes Arostegui, quien libró la orden de captura contra Corea hace tres años, dijo estar a la espera de que la Policía le ponga a la orden al acusado para hacerle la correspondiente audiencia.

“Si lo remiten por la tarde la audiencia se hará al día siguiente, y si lo hacen por la mañana se va realizar ese mismo día”, aseguró la judicial. Extraoficialmente se informó que la audiencia se realizará hoy a partir de las nueve de la mañana.

A Claudio Corea la Fiscalía le imputa la presunta autoría de los delitos de tráfico internacional de estupefacientes, lavado de dinero y crimen organizado.