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La leucemia continúa siendo el tipo de cáncer que más afecta a la niñez nica. “No sabemos a ciencia cierta lo que la causa porque hay diversos factores que influyen, entre éstos biológicos y químicos”, dice Mayra Altamirano, de la Asociación de Madres y Padres de Niños con Leucemia y Cáncer (Mapanica).

Cada año, el Hospital Manuel de Jesús Rivera “La Mascota”, en Managua, registra entre 150 y 200 nuevos casos de niños con el padecimiento, entre éstos la enfermedad descrita. Según Altamirano, esas son cifras que van en aumento y que se suman a los 2 mil casos que ya se atienden en el centro asistencial.

La buena noticia es que en Nicaragua “tenemos una curación de un 70 por ciento en el cáncer infantil, igual que los países desarrollados”, destaca Altamirano. Aunque para lograrlo se requiere que el menor enfermo asista a sus citas médicas en La Mascota y no deje el tratamiento.

Desde muy lejos por amor a la vida
Pero eso cuesta, ya que los afectados son niños pobres con edades, en promedio, que oscilan entre los tres meses y catorce años. Además, casi la mayoría procede de las zonas rurales locales, especialmente del Atlántico, Occidente y Norte del país. En otras palabras, viven en zonas alejadas del centro de atención.

“Algunos tienen que cruzar el río Coco, llegar a Honduras y regresarse a Nicaragua para poder llegar a la capital y verse el cáncer”, cuenta Altamirano. Sin embargo, el problema no acaba allí, pues en el hospital, la Asociación no siempre puede garantizarles comida porque el tratamiento y las visitas conllevan dos años. Aparte de eso atienden a diario, un promedio de 30 menores.

“Contamos con gente de buen corazón que nos da para el transporte y para la alimentación de los menores enfermos, pero aun así tenemos problemas con los alimentos, así es que si alguien quiere ayudarnos, una buena manera de hacerlo sería apadrinando a uno de nuestros niños y asegurándoles mensualmente arroz, frijoles y leche por lo menos y si puede el transporte. Esa ayuda sería valiosísima”, recalca.

“Nosotros, incluso, llevaríamos el control del niño que está apadrinando y le haríamos saber a la persona, que lo ayudará, el día que viene el niño a consulta para lo que visite y le entregue los alimentos personalmente”, agrega.

Tijeras amigas
A la fecha, uno de los sectores que apoya a Mapanica es Tijeras Amigas, una asociación que agrupa a estilistas locales, y que precisamente, ayer, efectuó una sesión de belleza en Metrocentro, para recaudar fondos y así celebrar los quince años de once niñas con cáncer.

Ruth Benedetto, una de las integrantes del grupo y coordinadora del evento, explica que desde hace siete años suelen realizar actividades para ayudar a los niños necesitados. “En esta ocasión quisimos hacer de todo: corte, secado, maquillaje, masaje, lavado de cabello, planchado, y limpieza facial para hacer realidad el sueño de las niñas y recaudar más fondos”, menciona.

El año pasado la sesión de Tijeras Amigas concentró a 50 salones nacionales y cubrió a 100 personas, lo que les permitió recaudar 20 mil córdobas. Ese dinero se destinó a una escuela de Acahualinca, ubicada en la capital.

Este año, sin embargo, fueron 80 los salones participantes. Hasta las cuatro de la tarde de ayer, la Asociación contabilizaba la atención de más de 200 personas en el evento y fondos que superaban los 29 mil córdobas.

Mapanica a esa hora, incluso, tuvo que imprimir nuevas órdenes de corte y secado de cabello, así como de masajes, limpieza facial y planchado, “porque no contábamos con tanta demanda”, recalcaba feliz Altamarino.

Para ayudar
Si usted quiere apadrinar a un niño o niña con cáncer puede acudir a la Asociación de Madres y Padres de Niños con Leucemia y Cáncer (Mapanica), que está ubicada en el albergue de los menores con cáncer en el Hospital “La Mascota”, en Managua.

El teléfono de la Asociación es: 289- 2794. De momento hay tres formas de ayudar: apadrinamiento con alimentos; apoyo en celebraciones como la Navidad o bien ayudando al programa de educación que promueve Mapanica a través del cual se garantiza el estudio a los infantes que logran sobrevivir al cáncer.

Hasta el momento, hay más de 20 niños estudiando gracias a ese proyecto.