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Cuando su nieta Elizabeth Aráuz, de 11 años, comenzó a quejarse de dolor en los ojos y a vomitar, Roberto Blanco no dudó en llevarla al Centro de Salud “Francisco Morazán”, en el Distrito II de la capital, pues supo que se trataba de síntomas de dengue, enfermedad por la cual el Gobierno decretó alerta roja a nivel nacional hace una semana, y que ha afectado a 5,632 personas, según el último informe oficial.

El miércoles pasado cuando Aráuz y Blanco llegaron por primera vez a esta unidad de salud, a la niña le realizaron un examen de sangre para conocer el nivel de sus plaquetas, y le recetaron acetaminofén cada seis horas, y tomar ocho onzas de suero cada cuatro horas, pero no la dejaron internada. Las personas hospitalizadas con dengue aumentaron ayer a 67, y las que permanecen estado grave a 35, dijo la portavoz del Gobierno, Rosario Murillo.

Todos esperan el examen de sangre

“El doctor no me informó en cuánto tenía las plaquetas, pero me dijo que estaban bien, que regresara hoy (ayer jueves)”, contó Blanco, mientras esperaba el resultado del segundo examen de plaquetas que le realizaron a su nieta, al igual que otros padres, madres y hasta profesores, que la mañana de ayer llegaron al Centro de Salud “Francisco Morazán”, con niños, niñas y adolescentes que presentaban síntomas de dengue.

Diez pacientes atendidos en media hora

En apenas media hora que el equipo de El Nuevo Diario estuvo en este centro, contabilizó a más de 10 menores de edad que estaban siendo atendidos por sospechas de dengue, algunos por primera vez y otros por segunda, tercera y hasta por cuarta vez, ya que al presentar solo síntomas y no signos de alerta como hemorragias y abdomen inflamado, los médicos les indican que lleguen cuatro días seguidos para monitorear sus plaquetas.

Ese fue el caso de Elizabeth Aráuz y de su abuelo Roberto Blanco, pues tras confirmar que sus plaquetas estaban en un buen nivel y los síntomas estaban cediendo ante el consumo de acetaminofén y suero, el doctor que los atendió les dijo que regresaran hoy para hacer un tercer examen de plaquetas, y que si arrojaba el mismo resultado la niña iba a ser dada de alta.

Riesgo de muerte es mayor

El director de Epide-miología del Ministerio de Salud, Minsa, doctor Carlos Sáenz, advirtió que el virus del dengue ha venido cambiando sus manifestaciones clínicas, pues ante el riesgo de caer en shock comenzaba después de 4 o 5 días de iniciada la enfermedad, pero que ahora han notado que al segundo o tercer día de fiebre el paciente entra a ese estado donde, según dijo, se aumenta considerablemente el riesgo de muerte.

“(El paciente) puede caer en un shock donde hay pérdida interna de líquidos, y eso descompensa al organismo, ahí es donde corre el riesgo de fallecer”, detalló Sáenz en una entrevista en el programa Estudio 24 Horas, de Canal 8, y explicó que cuando aparte de la fiebre el paciente tiene las manos y los pies muy fríos, quiere decir que está entrando en un proceso de shock.

Síntomas desde hace 15 días

Marina Arriola, mamá de Denis Ábrego Arriola, de ocho años, también estaba esperando el resultado del examen de nivel de plaquetas de su hijo, sin embargo, los síntomas de dengue en este niño iniciaron hace 15 días, cuando comenzó a sufrir fiebre, y, un día después, a sangrar por la nariz”.

“Del colegio me avisaron que estaba sangrando por la nariz, me lo llevé al centro de salud de Altagracia, pero nos mandaron al (hospital) “Vélez Paiz”, ahí me le hicieron exámenes de plaquetas y salieron bajas”, narró Arriola, mostrando el resultado del examen, el cual dice que las plaquetas de Ábrego Arriola estaban en 145,000, cuando lo estándar es que estén entre 150,000 y 450,000.

Agregó que no dejaron internado al niño y le recetaron acetaminofén de 25 miligramos, en jarabe, cada cuatro horas, y tomar un vasito de suero cada 30 minutos. “Pero eso no le llegaba, no le quitaba la fiebre, así que decidí darle acetaminofén de 500 miligramos cada seis horas”, señaló Arriola, quien aseguró que aunque la hemorragia paró, su hijo dejó de sufrir fiebres hasta ocho días después.

Casos sospechosos

Arriola y Ábrego Arriola llegaron ayer al Centro de Salud “Francisco Morazán”, porque el miércoles pasó por su casa, cerca del cerro Motastepe, una brigada del Ministerio de la Salud, Minsa, y detectaron que el niño estaba padeciendo dolor en el cuerpo.

Otros pacientes con sospechas de dengue eran Enrique Sequeira, de 19 años, y Heydi Yaoska Corea y Lizbeth Sandoval, ambas de 13 años y estudiantes del centro “Gaspar García Laviana”, que llegaron acompañadas por su profesor de Educación Física, Johny Romero.

 

Niños y jóvenes

De las 14 personas fallecidas por dengue hasta el momento, nueve son menores de 20 años; una tenía menos de un año; una entre 1 y 4 años; dos entre 5 y 9 años; cinco entre 10 y 19 años; dos entre 20 y 29 años; dos entre 30 y 39 años; y una mayor de 50 años.

 

Pacientes graves y centros repletos en Estelí

Máximo Rugama y Leoncio Vanegas

Las salas del Hospital Regional San Juan de Dios de Estelí están repletas de personas con cuadros sospechosos de dengue, y ayer había dos pacientes graves, pero en condiciones estables, confirmaron las autoridades del centro asistencial.

Uno de los enfermos de dengue es un campesino de El Consuelo, comunidad ubicada a unos 20 km al suroeste de Pueblo Nuevo, que fue referido desde el centro de salud de su localidad.

La otra persona afectada es una niña de 9 años que, de acuerdo con los reportes, permanecía bajo vigilancia en la sala de Pediatría.

Estricto monitoreo

De acuerdo con el doctor Juan Félix Vargas, subdirector del hospital de Estelí, han orientado mantener un estricto monitoreo de los enfermos con el objetivo de controlar el agresivo comportamiento de la enfermedad.

En este hospital han habilitado dos toldos para la atención de los casos febriles, y una sala móvil que ya existía, y debido a la epidemia está disponiendo de todo su personal para poder cubrir la demanda.

Unidades de salud de Mozonte saturadas

En el Centro de Salud de Mozonte, los enfermos con síntomas sospechosos de dengue que deben ser dejados en observación son acomodados en colchonetas, pues no cuenta con unidad de hospitalización.

Aunque el doctor Carlos Acosta, delegado del Ministerio de Salud, informó que no hay nuevos casos positivos, dijo que la demanda de atención de personas con cuadros febriles, está aumentando de manera considerable.

Los pacientes que llegan con fiebres y con otros síntomas característicos de dengue, “se dejan en observación por 12 horas; si su evolución es satisfactoria se dan de alta, pero si su estado se deteriora, se trasladan a Ocotal”, indicó.

Ayer en las improvisadas salas de observación estaban 10 niños que presentaban síntomas de la enfermedad.

El delegado del Minsa indicó que también están repuntando las enfermedades respiratorias, “pero sus estados febriles se están tratando (igual) como sospechosos de dengue”.