Leyla Jarquín
  •   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • elnuevodiario.com.ni

Las enfermedades cardiovasculares, ECV, son la primera causa de muerte en el mundo, y Nicaragua no es la excepción. 25 de cada 100 nicaragüenses mueren por este tipo de padecimientos, que están ligados a una dieta malsana, falta de actividad física, consumo de tabaco y alcohol, advirtieron especialistas en cardiología.

“Se calcula que somos casi 8,000 millones de habitantes en todo el mundo y, al menos, el 67% está en riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares; además, la mortalidad por este tipo de enfermedades en 2010 fue de 18,000,000 de latinoamericanos”, señaló el doctor Fernando Wyss Quintana.

En el caso de Nicaragua, Wyss Quintana añadió que entre el 35 y el 40% de la población adulta padece hipertensión, uno de los principales factores de riesgo de las ECV. “¿Qué necesita una persona para poder enfermar del corazón? Ser mayor de 40 años, hombre o mujer; ser diabético, padecer de la presión alta y padecer enfermedades relacionadas con el colesterol y con los triglicéridos”, subrayó el galeno.

La polipíldora

Wyss Quintana estuvo la semana pasada en el país para promocionar la cápsula Trinomia, la cual es conocida como “polipíldora”, porque contiene tres fármacos en uno, y, por tanto, representa una alternativa viable y económica para los pacientes de ECV.

“La principal causa por la que un paciente abandona el tratamiento médico es porque le dicen: ‘Mire, se tiene que tomar estas seis pastillas’, pero con la polipíldora se ha logrado que el 80% o más de los pacientes se tome las medicinas sin tener que volver a suspenderlas nunca más”, refirió.

Este especialista, quien es vicepresidente de la Sociedad Interamericana de Cardiología y presidente de la Sociedad Centroamericana de Hipertensión y Prevención Cardiovascular, insistió en que para el buen manejo de las ECV es fundamental el mensaje que da el doctor al paciente, pues dijo que de ello depende que este último acepte su condición de salud y tome con responsabilidad el tratamiento prescrito.

“Si le dices ‘tómese esto porque yo digo’, probablemente el paciente abandone el tratamiento, pero si dedicas tiempo para decirle que ‘si no se lo toma le va a pasar esto, si no baja de peso le va a pasar esto…’, el paciente va a acceder a modificar su conducta y su estilo de vida”, apuntó al respecto.

Diagnóstico en jóvenes

Pese a que tener más de 40 años es uno de los factores de riesgo de las enfermedades cardiovasculares, ECV, el especialista en cardiología, doctor Fernando Wyss Quintana, indicó que cada vez hay más casos de este tipo de padecimientos en personas jóvenes.

En ese sentido, destacó que de acuerdo con el Índice de Años Perdidos, si una persona tiene un infarto a los 35 años y vive hasta los 60, 25 años de su vida se consideran “perdidos”, porque queda inhabilitada para trabajar y para contribuir al desarrollo de su entorno.