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El hallazgo del cuerpo de un hombre sin vida en las aguas del río Coco abajo empeoró los ánimos de los comunitarios, ayer, en Waspam, zona fronteriza entre Nicaragua y Honduras, donde han surgido hechos de violencia desde el martes, cuando cuatro jornaleros fueron asesinados en territorio hondureño, y al día siguiente, la casa hacienda de un finquero fue quemada y saqueada. El hallazgo fue confirmado por el subcomisionado Pedro Pablo Muñoz López, jefe de la Policía Nacional en ese municipio.

Aunque las autoridades no han definido si el cadáver está relacionado con los hechos donde perdieron la vida tres miskitos y un mestizo que laboraban en una finca ubicada frente a Waspam, pero en territorio hondureño, para los lugareños la víctima era otro jornalero que huyó y que fue ultimado por sicarios.

“Corresponde a medicina legal identificar el cuerpo, el cual, hasta el momento no hemos identificado”, explicó el jefe policial.

Líder comunitario lo identifica

Lamberto Chow, síndico de Waspam, dijo que solo se conoce que el muerto era amigo del chontaleño que murió junto a los tres miskitos que laboraban en la propiedad del hondureño Francisco Ramírez.

“El cuerpo sin vida fue encontrado con varios impactos de bala por los comunitarios, entre Kum y Kiwastara, unos 15 kilómetros, río abajo”, precisó.

Según Chow, la quinta víctima fue identificada como Tomás Urbina, quien habría llegado en busca de trabajo junto al chontaleño.

Iglesia pide atender conflicto

Monseñor David Zywiec, obispo de la Iglesia católica para el Caribe Norte, pidió identificar la raíz del conflicto y acciones a los gobiernos para evitar más violencia.

“La Iglesia siempre ha promovido el respeto y la conservación de la vida física y espiritual, por lo tanto, todo acto que atente contra la vida la Iglesia no lo apoya”, sostuvo el máximo líder católico, luego de pedir identificar el origen del conflicto, como el tráfico de droga que ha llenado de violencia la zona, y el conflicto de tierra entre los miskitos originarios de Waspam y hondureños.

El líder religioso recordó que hay una ley de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), Ley 169, la cual establece que se debe respetar las tierras que han usado los pueblos indígenas para cazar, cultivar y otros usos.

“Desde el fin del milenio pasado Honduras ha ratificado esta ley de la Organización Internacional del Trabajo, y los pueblos miskitos han usado los dos lados del río para su propio uso, entonces eso de que haya haciendas al otro lado que no son de los miskitos es en contra de la ley que Honduras ha firmado hace unos 20 años, por lo que hay que ver esta situación como causa de la situación de la violencia”, anotó el religioso, quien recientemente visitó la zona y elevó una cadena de oración permanente por la paz.

“Debe fomentarse un ambiente donde pueda haber justicia, ya que donde hay justicia hay menos violencia”, finalizó.

Iglesia llama la atención

La Iglesia católica en el Caribe Norte pidió identificar la raíz del conflicto y acciones a los gobiernos para evitar más violencia. Monseñor David Zywiec, obispo de Caribe Norte dijo que “la Iglesia siempre ha promovido el respeto y la conservación de la vida física y espiritual, por lo tanto, todo acto que atente contra la vida la Iglesia no lo apoya”.

Identifican a víctima

Según Lamberto Chow, la quinta víctima fue identificada como Tomás Urbina, quien habría llegado en busca de trabajo junto al chontaleño.