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Corresponsal Costa Rica
Un grupo de mujeres feministas realiza un plantón en las afueras de la Embajada de Nicaragua, en solidaridad con sus homólogas nicaragüenses y protestando en lo que estiman la instauración de una nueva dictadura en Nicaragua.

Nadie las atiende, y más bien se ha originado que la sede y consulado fueran cerrados, provocando que decenas de usuarios que llegan a realizar trámites no puedan hacerlo.

¿Cuál es el miedo?
“No sé cuál es el miedo de que nos pueda atender la cónsul o el embajador, si dicen que tienen democracia. Eso evidencia que lo que protestamos tiene razón, se cierne una dictadura”, comentó Ana Ruiz, del Partido Nueva Liga Feminista de Costa Rica.

Ella se encuentra sentada en el suelo, frente a la oficina de la cónsul Leticia Herrera, puesto que no le atendieron.

En un comunicado, unas ocho organizaciones se solidarizan por la persecución que estiman están siendo sujetas las organizaciones feministas de Nicaragua, por parte del gobierno de Daniel Ortega.

El delito: solidaridad con Zoilamérica
Señalan que el único delito es que esas organizaciones feministas se solidarizaron con la hijastra de Ortega, Zoilamérica Narváez.

“La actual campaña de hostigamiento no es sólo su vergüenza personal, señor Ortega. Nos preocupa sobremanera que se utilice la calumnia y el ataque irracional como forma de incitar a los seguidores de su régimen, a que actúen desde el anonimato y la impunidad, que de antemano saben que tendrán garantizados”, dice la comunicación
También exigen que se cese la persecución contra las organizaciones feministas, y que como “personas defensoras de los derechos humanos, declaramos non grato en costa Rica al presidente Daniel Ortega”.