Lizbeth García
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Pese a que la Fiscalía le presentó a la juez María Concepción Ugarte las 216 mil 906 pastillas de anfetaminas que la Policía aparentemente les ocupó a tres extranjeros y a un nicaragüense, además del peritaje químico confirmando la composición de las mismas y numerosos testigos, la judicial dijo que las pruebas eran insuficientes para elevar la causa a juicio.

“La resolución judicial no se ajusta a las exigencias que establece la ley en relación con la finalidad (de la audiencia inicial). Ustedes escucharon que todas las pruebas testimoniales y periciales prácticamente vinculan a todos los acusados en la actividad ilícita de transporte”, reaccionó diciendo el fiscal Giscard Moraga, quien agregó que no ve la supuesta contradicción que la juez señaló.

La judicial explicó en autos que los hechos acusados por la Fiscalía no tienen concatenación, por lo que le dio cinco días al órgano acusador para que de aquí al 24 de octubre mejore las pruebas y le digan en las mismas el lugar exacto donde la Policía detuvo el vehículo en el que los imputados transportaban las pastillas.

El fiscal indicó que el sitio donde se ocuparon las pastillas está debidamente señalado en el acta de inspección ocular que le presentaron a la juez, en el escrito de intercambio de información y pruebas.

“No veo que ese sea un argumento suficiente para descartar que la causa se remita a juicio”, agregó Moraga, quien señaló que aunque ya agotaron todos los elementos probatorios que tenían al acusar a el nicaragüense Héctor Darío Flores y a los hondureños Marlon Manuel Castellón, Felipe Antonio Flores y Denis Emilio Chavarría, van a aclarar el punto que según la juez no está claro, para cumplir con lo ordenado por ella.

Mientras Fiscalía no mejore las pruebas, la juez no se pronunciará sobre la medida cautelar de los acusados que siguen detenidos, aunque el doctor Pánfilo Orozco Izaguirre solicitó que se declarara inconstitucional la Ley 285 (contra el tráfico de drogas y lavado de dinero) para que Bonilla y Castellanos pudieran enfrentar el proceso en libertad, como lo pueden hacer otras personas que han sido imputadas por otro tipo de ilícitos.

La juez Segundo Penal de Audiencias no se pronunció al respecto, como tampoco lo hizo con la segunda demanda del abogado, quien pidió a la juez que girara oficio al Hospital Siquiátrico Nacional, para que a sus costas, le vendieran cinco pastillas de anfetaminas “verdaderas” para comparar, en un laboratorio privado, la composición química de estas con las que les ocuparon a sus defendidos.

Según el abogado, lo que llevaban sus clientes rumbo a Estelí por prescripción médica, “son pastillas antitusivas y descongestionantes, las que tienen compuestos muy similares a Panadol Fortex y Loratidina.