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La semilla de cacao les cambió la vida a Marcelino Blandón y a su familia. Después de enfrentar dificultades económicas que ni siquiera le permitían alimentar bien a sus hijos en Waslala, ahora obtiene suficientes ingresos y se enorgullece de saber que su producto está en los chocolates alemanes Ritter Sport, que se comercializan en 90 países alrededor del mundo.

El pequeño productor recordó que antes de vender su cacao a la empresa alemana, otros compradores se lo pagaban a muy bajo precio, hasta en 300 córdobas por quintal y con muchas exigencias, lo que no le permitía satisfacer las necesidades básicas de su familia.

“Antes andaba con un par de zapatos viejos, mis hijos no tenían más de tres mudadas y no comíamos bien”, expresó.

Añadió que la venta de cacao le permite ahora tener una vida mejor para su familia, satisfacer las necesidades de sus hijos y continuar con la producción de otros cultivos para el sustento familiar y comercializar parte de ellos, como el maíz, plátano y yuca, entre otros.

Centro de secado y almacenamiento
La compañía Ritter Sport inauguró ayer un moderno centro de secado y almacenamiento de cacao orgánico en Sébaco, Matagalpa, con una inversión de más de 300 mil dólares, donde estuvo presente Alfred Ritter, presidente de la empresa alemana, como muestra del interés en continuar apoyando a los productores y en comprar más producto nicaragüense.

Una gran parte de la producción de cacao está en manos de mujeres, las que han aprendido a fermentar la semilla, que les permite obtener un mejor precio por quintal.

Gonzalo Navarro, Alcalde de Matagalpa, dijo al momento de la inauguración, que el respaldo de la empresa alemana en la compra de cacao a precio justo y el apoyo a los productores está ayudando a sacar de la pobreza a un gran número de pequeños productores.

Desde 1991, la empresa Ritter Sport inició un proyecto piloto para apoyar a los pequeños productores de cacao de diferentes regiones del país, ofreciéndoles asistencia técnica, apoyo económico para iniciar la producción y la compra de la semilla a un precio justo.

La compañía les paga actualmente 3 mil 100 córdobas por quintal de cacao orgánico, el que es utilizado para la elaboración de los chocolates de la Ritter Sport, que se venden en una amplia variedad de sabores.

Los participantes en la inauguración señalaron que precisamente la importancia del cacao es que está manos de pequeños productores y de algunos medianos, lo que permite que sean personas pobres las que están resultando beneficiadas y se rompe el concepto de que sólo los grandes productores pueden exportar.

Nuevas variedades de chocolate
Alfred Ritter, presidente de la empresa chocolatera Ritter Sport, felicitó a los productores por la calidad de la semilla y las tierras de Nicaragua, que les ha permitido la elaboración de cuatro nuevas variedades de chocolates “Bio”, que recientemente sacaron al mercado, que incluye un alto porcentaje de cacao orgánico nicaragüense, combinado con nueces, almendras y marañón.

El término “Bio” significa que los chocolates están hechos con ingredientes biológicos. “Vean lo que hemos hecho con este cacao”, expresó Ritter al mostrar las tabletas del chocolate Bio.

Ritter prometió a los productores continuar ofreciéndoles un precio justo por el cacao orgánico e incrementar los volúmenes de compra en el país.

El precio que ofrece la compañía a los productores nicas supera al de la Bolsa de Valores de Nueva York entre 800 y 1,000 dólares.

Para poder aumentar las compras de cacao al país, Ritter se está apoyando del organismo de la cooperación alemana DED y de la Asociación para la Diversificación y el Desarrollo Agrícola Comunal, Addac, que se encargan de brindar la asistencia técnica a los pequeños productores de cacao.

Compras seguirán creciendo
Hans Wiberg, responsable del Programa Cacao de la cooperación técnica alemana con la empresa Ritter, dijo que en los últimos nueve meses la compañía adquirió más de 300 toneladas de semilla de cacao en Nicaragua, con un valor de cerca de un millón de dólares entre orgánico y semilla en transición al sistema orgánico.

Agregó que para el próximo año esperan superar las 600 toneladas del producto, y en tres años llegar a más de mil 300 toneladas, dependiendo del clima y las condiciones atmosféricas.

“No es que no haya cacao en el país, el problema es lograr calidades para el mercado de exportación y para ello se tiene que trabajar mucho con la asesoría a los productores”, apuntó.

Otra de las ventajas del cacao es que se trata de un cultivo amigable con el medio ambiente, que permite sustituir áreas deforestadas, lo que permitiría cambiar la situación de muchas zonas que fueron despaladas.