•   Ayapal, Jinotega  |
  •  |
  •  |
  • elnuevodiario.com.ni

Miembros de un grupo al que los pobladores le adjudican el nombre de “William Bran”, son los que intentaron asaltar el poblado de Ayapal, donde perdieron la vida cuatro policías, y seis de los antisociales que fueron aniquilados por la Policía y el Ejército.

Aunque no identifican a William Bran, y la Policía niega la existencia de un grupo con ese nombre, Vida Rosa Tercero, una de las testigos que vio llegar a los antisociales frente a su comedor, ubicado en la bocana del río Ayapal, cuenta que los lugareños identifican a los Bran como “personas que vendieron sus tierras baratas y se comieron el ganado, quedaron en la calle y ahora andan robando”.

Lo anterior es confirmado por Maricela Rivera, quien dijo: “Son miembros de un grupo que le llaman ‘William Bran’ y que no tienen presencia en Ayapal, pero sí en el campo. Sus mujeres usan vestidos largos y tienen reglas específicas para pertenecer al grupo”, aseguró Rivera, aún nerviosa por los mementos duros que le tocó vivir junto con su familia.

Policía no da crédito

La Policía Nacional a través de su vocero, el comisionado Fernando Borge negó la existencia de un grupo con las características antes señaladas, y se limitó a decir que “no hay ningún grupo con ese nombre, solamente son delincuentes”.

También la ministra de Gobernación Ana Isabel Morales declaro ayer que quienes atacaron en Ayapal "son delincuentes".

Lo que parecía un día tranquilo para los habitantes de Ayapal se convirtió en una pesadilla, cuando el grupo de 10 a 15 elementos, armados con fusiles AK, escopetas y pistolas, irrumpieron en los hogares con intenciones de saquear el comercio, las comiderías y los restaurantes.

De pronto el terror

Maricela Rivera señaló que los asaltantes llegaron a su comedor y les gritaron que sacaron todo el dinero que tenían, que entregaran las carteras y que salieran a entregarlas, pues de lo contrario las matarían, y uno de ellos comenzó disparar hacia el río, por lo que un ciudadano que venía en un bote se tuvo que lanzar al río para no ser alcanzado por las balas, aseguró la joven, que aún estaba nerviosa por la balacera.

“La gente se tuvo que tirar boca abajo y se metía en la casa que hallaban abierta para no ser alcanzada por las balas, ya que sonaban disparos por todos lados, por lo que después vieron cómo el hombre que estaba cerca de la casa cayó muerto, y luego el otro que estaba en medio de la calle”, aseguró Tercero.

Henry Salomón Taylor, quien habita a la orilla de la bocana del río Ayapal, cuenta que más de cincuenta personas que estaban en la calle se lanzaron al suelo al escuchar los disparos, mientras que los que estaban dentro de las casas hicieron lo mismo para evitar ser alcanzados en el fuego cruzado entre los policías, tropas del Ejército y los delincuentes.