•   Managua, Nicaragua  |
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  • ACAN-EFE

La embajadora de Estados Unidos en Nicaragua, Phyllis Powers, expresó hoy su "preocupación" por las reformas constitucionales, aprobada por la mayoría sandinista en la Asamblea Nacional, porque no se incluyó los aportes de los distintos sectores consultados.

"Para nosotros es una preocupación el proceso de consultas, que no fueron muy inclusivas", declaró la embajadora estadounidense al ser consultada por periodistas, tras participar en un acto público en Managua.

Powers señaló que "la democracia debe tener instituciones democráticas, una justicia independiente, un país con democracia y la habilidad de la gente para ser parte de las consultas y participar en sus gobiernos".

Hace dos días la mayoría sandinista en el Congreso (63 de 92 diputados), más el voto del diputado liberal opositor Wilfredo Navarro, aprobaron una enmienda constitucional que darán la posibilidad de reelección indefinida al presidente Daniel Ortega, con pequeñas modificaciones a la propuesta original.

Durante el proceso de consulta, el Episcopado nicaragüense alertó que la reforma a la Constitución "está orientada a favorecer el establecimiento y perpetuación de un poder absoluto a largo plazo, ejercido por una persona o un partido de forma dinástica o por medio de una oligarquía política y económica" y expresaron su desacuerdo con la propuesta de modificar la Carta Magna.

Otros sectores, entre ellos las principales cúpulas empresariales y organismos de la sociedad civil, también expresaron su rechazo a esas reformas, excepto los sectores afines al oficialismo.

Las reformas constitucionales, que tienen que ser ratificadas en una segunda votación en la próxima legislatura para entrar en vigor, dan más poder y la posibilidad de reelección indefinida a Ortega.

El paquete de reformas también le dará potestad al mandatario nicaragüense para que sus decretos tengan rango de ley, poner a militares en instituciones civiles y mantener a los funcionarios de todos los poderes del Estado por el tiempo que estime conveniente.

Consultada sobre el contenido, la embajadora estadounidense dijo que dejaría "de comentar mucho, porque este es un asunto interno" de los nicaragüenses.