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  • ACAN-EFE

El ministro de Relaciones Exteriores de Nicaragua, Samuel Santos, se reunió hoy con el secretario de Estado del Vaticano y exnuncio apostólico en Venezuela, el italiano Pietro Parolin, informó el gobierno sandinista.

La reunión, que duró cerca de una hora, se celebró en Roma, dijo a través de medios oficiales la primera dama nicaragüense y portavoz del gobierno, Rosario Murillo.

"Conversaron durante más de 50 minutos. Intercambiaron sobre la situación en nuestro país, la lucha que estamos librando contra la pobreza, los logros que poco a poco hemos venido consolidando, sobre todo, la unidad del pueblo nicaragüense", aseguró la funcionaria.

Santos también habló con el secretario de Estado del Vaticano sobre la unidad de la familia, la promoción de los valores cristianos y de cómo se manifiesta la fe, la devoción y las fiestas de la Purísima en Nicaragua, agregó.

Además, de cómo se celebran las fiestas patronales en los 153 municipios del país y de cómo en Nicaragua se trabaja "desde un modelo de diálogo y consensos entre todos los sectores", indicó.

Por su lado, Parolin envió una "bendición especial" al pueblo nicaragüense y al presidente del país, Daniel Ortega, dijo Murillo.

La Conferencia Episcopal de Nicaragua criticó en un comunicado, durante el proceso de consultas, las reformas constitucionales aprobadas esta semana por la mayoría sandinista en el Congreso que dará la posibilidad de reelección indefinida al presidente Ortega.

El Episcopado nicaragüense alertó que esas enmiendas "están orientadas a favorecer el establecimiento y perpetuación de un poder absoluto a largo plazo, ejercido por una persona o un partido de forma dinástica o por medio de una oligarquía política y económica".

Las reformas constitucionales, que tienen que ser ratificadas en una segunda votación en la próxima legislatura para entrar en vigor, amplían los poderes del presidente y le dará potestad al mandatario para que sus decretos tengan rango de ley.

También para poner a militares en instituciones civiles y mantener a los funcionarios de todos los poderes del Estado por el tiempo que estime conveniente.

A finales de noviembre pasado, el nuncio apostólico en Nicaragua, Fortunatus Nwachukwu, dijo que los obispos "no están en contra del Gobierno", en referencia a la posición del Episcopado.