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La politiquería en la Asamblea Nacional es lo que retrasa la aprobación de una ley que le dará el instrumento jurídico al Consejo Nacional de Evaluación y Acreditación (CNEA), para iniciar la evaluación desde los preescolares hasta las universidades privadas y estatales.

La ley, cuyo dictamen aún no ha sido firmado en la Comisión de Educación del Legislativo, es el anteproyecto de Evaluación y Acreditación, donde están especificados los procedimientos que se llevarán a cabo en los procesos educativos de autoevaluación, en relación con la educación media, técnica, y la evaluación y acreditación obligatoria de las universidades públicas y privadas.

Orlando Mayorga, Presidente del CNEA, dijo a EL NUEVO DIARIO que la Ley General de Educación “nos da la autoridad para autorizar agencias de acreditación y crear las guías de evaluación, los formatos y estándares de calidad, para de esa manera iniciar el proceso de la autoevaluación, que va a ser obligatorio para todo el sistema educativo del país.

Las universidades públicas y privadas tendrán que autoevaluarse institucionalmente de forma obligatoria --después que los diputados aprueben la referida ley-- y si cualquiera “no se somete a este proceso, el CNEA solicitará la suspensión de la personalidad jurídica otorgada por la Asamblea Nacional”.

Según la ley que se aprobará, a la vez se le notificará al Ministerio de Gobernación suspender los registros de esas universidades para que dejen de funcionar, ya sean públicas, privadas o extranjeras.

Mayorga llamó la atención de que la calidad de la educación en Nicaragua ha bajado, y como entidad del Estado, “es nuestra responsabilidad evaluar la calidad educativa que hay en el país”, por lo que no descartó que en la primera “peinada”, centros de todos los niveles no pasen la prueba, y si no se ponen al día serán sacados de circulación conforme el proceso establecido en la ley.

Mayorga retomó los comentarios de la población en torno a que algunas instituciones de educación superior son “universidades de garaje”, pero cuando se hagan las evaluaciones se van a descubrir los grandes problemas que hay desde los preescolares, donde hace falta organización, calidad y relación maestro-alumno.

El CNEA está recopilando información de las 53 universidades que operan en el país, qué carreras ofrecen y la cantidad de alumnos egresados. Ha detectado el Consejo que la mayor parte de esos egresados no están laborando en lo que estudiaron.

Estimó Mayorga que cuando la Ley se comience a aprobar en lo particular, hará llegar una propuesta de que cualquier universidad que goza de un porcentaje del 6% constitucional del Presupuesto de la República y no cumpla con el proceso de autoevaluación obligatoria, “no tiene derecho a agarrar presupuesto”.