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Miles de nicaragüenses radicados en Costa Rica esperaban turno desde horas de la ma-

drugada de ayer para ingresar a territorio nacional por el puesto fronterizo terrestre de Peñas Blancas, en el sur del país, para pasar las fiestas de Navidad y Año Nuevo con sus familiares.

Una situación similar se vivía en el Aeropuerto Internacional “Augusto C. Sandino”, donde los vuelos estaban llegando ayer abarrotados de nicaragüenses, principalmente de quienes vienen a celebrar con sus familiares, y de extranjeros que vienen a pasear al país.

El Nuevo Diario constató desde la parte externa del complejo migratorio de Peñas Blancas --donde no se permite el ingreso-- que desde ayer el flujo migratorio por ese puesto fronterizo comenzó a incrementarse, y se prevé que el mismo comportamiento se mantenga para hoy y mañana.

De acuerdo con declaraciones del capitán David Santos, jefe interino de la Dirección General de Migración y Extranjería, DGME, brindadas a un medio oficialista, se estima que aproximadamente unos 13 mil nicas ingresarían los días 21, 22 y 23 de diciembre al país, versión que no fue corroborada porque el funcionario no atendió a las llamadas hechas por El Nuevo Diario, y siempre respondían que se encontraba en reunión.

Las declaraciones al medio digital oficial agregan que durante estos días, ese puesto fronterizo atendería las 24 horas del día y que incrementarían el número de oficiales migratorios, para garantizar la atención a los viajeros nicaragüenses, cuyo número para esta temporada aumenta, porque normalmente contabilizan el ingreso de ocho mil personas.

Madrugan

Álvaro Hernández Vásquez, quien llegó para visitar a sus familiares en la ciudad de Granada, relató que salió desde San José la noche del viernes y llegó a Peñas Blancas a las 3 de la madrugada, donde había aproximadamente 400 personas haciendo filas en espera de que las ventanillas migratorias abrieran a las seis de la mañana y los atendieran.

Sonia Gaitán se dirigía a la ciudad de Masaya, llegó a la frontera nicaragüense a las 4 de la madrugada. Ella precisó que la atención en el área de Migración era ágil y organizada, pero se quejó del desorden que se formaba para abordar una unidad de transporte que los trasladaría a su destino final.

Este mismo sentir compartió Esther Castañeda, quien esperaba turno en una enorme fila en Peñas Blancas, para abordar un bus que la trasladaría a Managua, donde transbordaría a otra unidad rumbo a Matagalpa, su ciudad de origen.

Francisco Cuéndiz, delegado departamental del MTI en Rivas, señaló a El Nuevo Diario que la flota de buses rivenses que cubren la ruta de Peñas Blancas-Managua, es de 24 unidades, entre ordinarios y expresos; sin embargo, no era suficiente para responder a la demanda de usuarios que ingresan al país, por lo que redoblarían con refuerzos de unidades de cooperativas de Rivas y de Managua.

Algunos nicas optaban por pagar taxis o vehículos particulares que ofrecían el servicio, debido a la falta de buses.

El transportista Cristian Martínez, al ser consultado, señaló que las rutas emergentes Peñas Blancas-Managua llevaban a los usuarios hasta los mercados capitalinos con una tarifa diferenciada que no es igual a la establecida por el MTI.

No cobraron impuesto tico

El impuesto de 5 dólares que las autoridades ticas anunciaron que cobrarían a toda aquella persona que saliera por sus puestos fronterizos a partir de los primeros días del mes de diciembre, de acuerdo con los nicas consultados no fue efectuado.

Alma Espinoza explicó que ella hizo el pago de los cinco dólares en los bancos ticos, pero que al llegar al puesto fronterizo no se lo solicitaron y le orientaron lo guardara, que no perdería vigencia, porque a partir del mes de febrero de 2014 lo implementarían.

Asimismo Faustina González, quien se dirigía a Jinotepe, aseveró que muchos viajeros hacían el pago de los cinco dólares, pero que el comprobante no era solicitado cuando salían del país vecino.