•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • elnuevodiario.com.ni

Finalmente madre e hijo se fusionaron en un abrazo, con el cual acabaron siete años de incertidumbre y desvelos para doña Narcisa Gómez, quien no veía a su vástago desde que este tomó rumbo a Guatemala y que al llegar a México no supo más de él.

“Lo más duro es no saber qué sucedió con mi hijo, no saber si aún estaba vivo o estaba muerto. Ahora lo tengo aquí, a mi lado”, expresó la afortunada progenitora que trajo de regreso a su hijo y formó parte la novena Caravana de Madres Centroamericanas con Hijos Migrantes Desaparecidos en México.

“Lo más duro es no saber qué sucedió con mi hijo, no saber si aún estaba vivo o estaba muerto. Ahora lo tengo aquí, a mi lado”, expresó la afortunada progenitora que trajo de regreso a su hijo y formó parte la novena Caravana de Madres Centroamericanas con Hijos Migrantes Desaparecidos en México.

Damaris Murillo, coordinadora de proyectos del Servicio Jesuita para Migrantes en Chinandega, aseguró que esta fue la caravana más fructífera de todas, por haber encontrado a 12 migrantes desaparecidos. En 2012 se logró el reencuentro solo en cinco casos.

De las madres de los cuatro países participantes, dos reencuentros fueron de nicaragüenses. Hubo siete encuentros directos, cuatro localizaciones vía telefónica, y uno que desafortunadamente había fallecido.

Doña Narcisa encontró a su hijo Eugenio Marcelino Juárez, en Tijuana, Baja California.

Doña Santos Rojas es la segunda madre nicaragüense que encontró a su retoño, Jorge Alberto Reyes, en Tapachula, Estado de Chiapas, y de quien no sabía nada desde 2008. Ahí lo encontró trabajando para un restaurante, aunque decidió quedarse para cumplir con sus planes de hacer mejor vida.

“Me da coraje ver lo que les sucede a los pobres migrantes. El maltrato y las muertes. Cómo los lanzan de los trenes o se caen y terminan mutilados. El gobierno debe ayudar a proteger a sus ciudadanos”, expresó Santos, quien con la caravana recorrió 6,136 kilómetros por tierra para visitar 14 Estados de México y 23 localidades.

Murillo demandó a los gobiernos de la región, que pongan en agenda el tema de los migrantes y tomen acciones para que no continúen los atropellos contra estas personas que solo buscan cómo alcanzar el sueño de una vida mejor, pero una parte de ellos en el camino son asesinados, maltratados, esclavizados y violados.

Destacó que una de las peores formas de violación a los derechos humanos es el trato que reciben los migrantes, quienes son tratados como ganado, y que su vida, en un país extranjero, no vale prácticamente nada.

95 sin localizar

El Servicio Jesuita para Migrantes tiene registrados 132 casos de migrantes no localizados, de los cuales 37 son casos cerrados tras haberlos encontrado, y 95 casos aún sin saber de ellos.