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  • EFE

El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, formuló el martes un llamamiento a 52 diputados liberales y sandinistas disidentes, para que no sigan oponiéndose a la existencia de los polémicos Consejos del Poder Ciudadano (CPC).

En un largo discurso pronunciado el martes en la noche, Ortega dijo a 52 de los 92 diputados de la Asamblea Nacional "que no sigan peleando por el asunto de los CPC porque van a seguir existiendo".

La legalidad de las funciones de los CPC será definida por la Corte Suprema de Justicia en virtud de un recurso legal interpuesto contra la ley aprobada por los diputados.

La oposición y diversos sectores sociales consideran estos CPC como una reedición de los Comités de Defensa Sandinista (CDS) que durante los años 80 fueron "oídos y ojos de la revolución" para vigilar y controlar a los ciudadanos.

La no gubernamental Coordinadora Civil de Nicaragua, en un pronunciamiento conocido el martes, advirtió a Ortega que si continúa con políticas y acciones excluyentes de amplios sectores del país, "demandará el derecho civil de revocar su mandato" de cinco años.

Ortega dijo que si los legisladores logran mandar a publicar esa ley a La Gaceta "los CPC van a continuar existiendo porque los permite la Constitución, ya que la soberanía nacional reside en el pueblo".

Según Ortega, los CPC fueron creados desde enero pasado y por medio de otros tres decretos volvieron a vivir el 28 de noviembre pasado, y que fueron instalados y juramentados el 30 de este mes.

El líder sandinista se dirigió a los diputados para decirles "ustedes creen que tienen todo el poder, grandes salarios y vehículos, pero por mandato constitucional están obligados a escuchar al pueblo y darle respuesta a sus peticiones".

El jefe del Ejecutivo se volvió a referir al conflicto sobre el tema de los CPC en un barrio de Managua durante la firma de un préstamo otorgado por el BID a Nicaragua para mejorar los sistemas de salud en Jinotega y Matagalpa, norte, y el Caribe Norte.

Durante la firma de este convenio de préstamo, se instalaron ventas de fríjoles, arroz y aceite, para combatir la especulación y detener la espiral alcista de los precios de estos productos de consumo popular.