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  • EFE

Las playas de Hawái o Bahía, los agrestes paisajes de la Patagonia, residencias campestres con historia o el despacho presidencial, así son de variados los gustos de los presidentes americanos a la hora de elegir dónde pasar las fiestas.

Hay quienes nunca descansan o al menos si lo hacen no lo dicen, pero otros mandatarios americanos, como los de Estados Unidos, EE.UU., Argentina, Brasil y Uruguay, no se avergüenzan de mostrar que, como el resto de los mortales, necesitan descansar al finalizar el año.

Uno de los primeros en decir adiós fue este año el más poderoso de los presidentes del continente, Barack Obama, quien partió con su familia hacia Hawái el 21 de diciembre en busca de “sueño y sol”.

Obama, quien nació en esas islas del Pacífico, viajó con su esposa Michelle, sus hijas Sasha y Malia, y sus perros Bo y Sunny, para pasar dos semanas en una mansión en primera línea de costa que alquilaron en la localidad de Kaliua.

“La conclusión del año siempre es un buen momento para reflexionar y ver qué se puede mejorar el año siguiente. Así es como espero plantearlo. Estoy seguro de que incluso tendré mejores ideas después de un par de días de sueño y sol”, dijo antes de viajar.

En Cuba se desconoce cuándo y dónde toma sus vacaciones el presidente Raúl Castro, cuya agenda personal no es pública como tampoco lo era la de su antecesor y hermano mayor, Fidel Castro.

Aunque aún no hay confirmación oficial, se espera que el general Castro esté el próximo 1 de enero en Santiago de Cuba, donde, según anunció ante la Asamblea Nacional la semana pasada, se celebrará el 55 aniversario del triunfo de la Revolución cubana.

Como aquellos revolucionarios que el 1 de enero de 1959, mientras muchos celebraban el cambio de año, echaron del poder a Fulgencio Batista, los presidentes de Bolivia, Evo Morales, y Venezuela, Nicolás Maduro, siguen al pie del cañón en plenas fiestas navideñas, según los portavoces oficiales.

Morales asistió el miércoles, día de Navidad, a un acto público en Yapacaní y esta semana promulgó una ley en el Palacio de Gobierno en la Paz, mientras Maduro oficialmente no se ha tomado vacaciones, pero acaba de pasar unos días con su esposa Cilia Flores en Cuba, de donde regresó el día 24.

Otro jefe de Estado que sigue activo por estos días es el uruguayo José Mujica, que en estos días encabezó la ceremonia de toma de posesión del nuevo ministro de Economía y Finanzas, Mario Bergara, y presidió el último Consejo de Ministros del año.

Sin embargo, en coincidencia con la llegada de 2014 comenzará dos semanas de vacaciones junto a su esposa, la senadora Lucía Topolansky, en la estancia presidencial de San Juan de Anchorena, de 1,370 hectáreas y con mansión incluida, que fue legada al Estado uruguayo por el millonario argentino Aarón de Anchorena.

Rousseff en “contacto permanente”

La brasileña Dilma Rousseff también aprovechará dependencias propiedad del Estado para unas vacaciones que comenzaron ayer y concluirán el 5 de enero, durante las cuales mantendrá un “contacto permanente” con el equipo de Gobierno, según sus portavoces.

Rousseff, su hija Paula y su nieto Gabriel, de tres años, descansarán en unas instalaciones de la Marina brasileña en la playa de Aratu, en el estado nororiental de Bahía.

El presidente de Chile, Sebastián Piñera, se trasladaría ayer a la residencia presidencial de Cerro Castillo, en Viña del Mar, a unos 120 kilómetros de la capital, para descansar junto a su familia hasta el Año Nuevo frente al Pacífico.

El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, no se ha tomado asueto por ahora, pero como otros años se espera que despida el año en Cartagena de Indias con su familia en la Casa de Huéspedes Ilustres, uno de los privilegios de su cargo.

La mandataria argentina, Cristina Fernández, ni alquila casa como Obama ni usa propiedades estatales en sus vacaciones.

El pasado 20 de diciembre viajó a la sureña provincia de Santa Cruz, en la Patagonia, de donde era su difunto esposo Néstor Kirchner y donde tiene varias propiedades, incluidos hoteles.

El presidente de México, Enrique Peña Nieto, se tomó unos días de vacaciones, aunque oficialmente no se ha dado cuenta de ello, ni tampoco del lugar escogido.

Por el contrario, el presidente paraguayo, Horacio Cartes, “no suele salir de vacaciones” y ayer mismo participaría de un acto oficial en el interior del país, según su jefe de prensa, Daniel Fleitas.

Otro presidente empresario, el panameño Ricardo Martinelli, sí se ha tomado un descanso estos días, pero no se ha informado del lugar donde se encuentra.

La presidenta de Costa Rica, Laura Chinchilla, suele irse de vacaciones a las playas del Pacífico del país o viajar a algún destino cercano en el exterior, pero este año decidió quedarse en su casa en San José para Navidad y fin de año.

En el caso de Nicaragua, no se sabe si el presidente Daniel Ortega toma vacaciones ni dónde se encuentra.

El presidente de Honduras, Porfirio Lobo, inició sus vacaciones el pasado 20 de diciembre cuando viajó al departamento de Olancho, de donde es originario. Para las fiestas de fin de año viajará con su familia a Estados Unidos.

Presidentes “hormigas “

Entre los presidentes “hormigas” están el salvadoreño Mauricio Funes, el guatemalteco Otto Pérez Molina, el ecuatoriano Rafael Correa, el peruano Ollanta Humala y el dominicano Danilo Medina.

Todos ellos siguen con actividades públicas cuando los demás se preparan para despedir el 2013.