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Mientras no se elimine de raíz la destrucción de Bosawás, en especial las laderas del cerro Saslaya, la frontera agrícola y maderera no se detendrá hasta terminar con la Reserva de Biosfera, señaló el biólogo, ambientalista y astrónomo, Jaime Incer Barquero.

El nivel de destrucción del cerro Saslaya, considerado el corazón de la Reserva de Biosfera Bosawás, ha causado preocupación entre los ambientalistas, quienes consideran difícil evitar la destrucción total de la misma.

“El año pasado, el gobierno mostró preocupación por poner un alto a la destrucción ambiental de la zona, puso al Batallón Ecológico, se procesó a abogados por tráfico de tierras y a madereros, pero después que pasó la atención en la zona, muchos de estos fueron liberados”, apuntó Incer Barquero.

Según el estudio “Análisis de las causas de la deforestación y avance de la frontera agrícola en las zonas de Amortiguamiento y Zona Núcleo de la Reserva de Biosfera Bosawás-RAAN, Nicaragua”, en la Reserva Natural de Saslaya, en 2005, había 59,607.90 hectáreas de bosque, y para 2010 se redujo a 52,391 hectáreas, lo que representa una pérdida acumulada de 7,216.90 hectáreas.

“Hablamos de una pérdida porcentual de la reserva del 12.1%, y se estima que esta cifra se ha incrementado en los últimos dos años”, agregó Incer.

Mencionó que a estos niveles el daño ecológico es grave, sobre todo ladera arriba del cerro Saslaya, ubicado entre los municipios Siuna y San José de Bocay, de donde surgen varios afluentes que forman ríos.

En la zona núcleo se encuentran los últimos reductos de bosque tropical pluvial, además de bosque del trópico húmedo y de nebliselva. Todo se está perdiendo bajo el sonido de las motosierras.

Incer apuntó que la tala de madera, la siembra y la utilización de terrenos para pasto en la zona protegida está prohibida, sin embargo, hay personas con grandes intereses económicos en el lugar, y su poder les permite la impunidad.

Orlando Arancibia, delegado del Distrito II del Instituto Nacional Forestal, Inafor, aseguró que en Siuna no hay permisos de planes de aprovechamiento forestal, por tanto, toda madera que salga de esa zona es ilegal.

Demandan más acciones

El ambientalista y catedrático de la Universidad de las Regiones Autónomas de la Costa Caribe Nicaragüense, Uraccan, Luis Herrera Siles, expresó que se necesita más contundencia por parte de las autoridades.

“Cuando las autoridades militares ejecutan las investigaciones pertinentes en las áreas protegidas, se levantan listas de traficantes de tierras, depredadores de Bosawás, pero no hay casos de personas juzgadas. Aquí se puede militarizar Bosawás, pero si el Marena y la PGR (Procuraduría General de la República) no actúan, no se hace nada”, comentó el catedrático.

El análisis en mención, realizado por la Unión Europea, la Unión Nacional de Agricultores y Ganaderos, UNAG, así como por los organismos GIZ y Oxfam, indica que de 2005 a 2010, la pérdida de bosques en toda la Reserva Bosawás fue de 70,356.1 hectáreas, debido a que los motores que impulsan el avance de la depredación hacia el corazón de la reserva es toda una red ligada a la maderería, a la agricultura y a la ganadería.

De manera general, el estudio estima que de esta zona se extraen y producen materias primas y alimentos por el orden de los US$100 millones anuales.

Por su parte, el ambientalista Kamilo Lara indicó que la depredación en las laderas del Saslaya ya mostraba muchos daños en 2012, y como miembro de la Comisión Interinstitucional para salvar Bosawás, aseguró que se han hecho grandes esfuerzos por detener la depredación en la Reserva, esto incluye colonos detenidos y abogados procesados por los fuertes daños a las áreas protegidas.

“Próximamente la Comisión va a sobrevolar la zona y se realizará un vuelo georreferencial para actualizar los mapas y observar el nivel de avance de la frontera agrícola y maderera”, comentó Lara, destacando las acciones gubernamentales por el rescate de la reserva, donde tres miembros del Batallón Ecológico han muerto defendiendo el patrimonio nacional y combatiendo a la delincuencia de la zona.

 

Medidas contra los depredadores

El Nuevo Diario solicitó entrevista con el procurador ambiental nacional, José Luis García, y en su oficina informaron que tramitarían esta.

En el caso del Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales, Marena, pidieron que enviáramos un correo solicitando la información al divulgador, Germán García, sin obtener respuesta hasta la hora de cierre. Igual ocurrió con divulgación del Ejército de Nicaragua, donde pidieron que se enviara una solicitud por correo electrónico dirigida al teniente coronel Orlando Palacios.

En diciembre del año pasado, el procurador ambiental de Jinotega, Juan Betanco, aseguró que en la zona de Bosawás existen varios procesos judiciales contra depredadores, de los cuales seis están bajo investigación de las autoridades policiales, además de tres casos de abogados de Matagalpa y de Jinotega que pasaron a los juzgados por escriturar tierras del Estado.

En Jinotega están en proceso al menos 54 casos por delitos ambientales, además de que se han aplicado medidas judiciales, sanciones administrativas con multas de hasta C$50,000 por despales, cortes de madera ilegales y tráfico de madera. Por otra parte, en sanciones administrativas se ordenó sembrar 40,500 plantas en los municipios Yalí y Jinotega, por la tala de árboles en áreas protegidas.

 

La reserva

La zona núcleo, que representa el corazón de la Reserva de Biosfera Bosawás, se extiende por 8,065.93 kilómetros cuadrados.
El lugar está compuesto por las áreas protegidas: Reserva Natural Bosawás (que incluye el Parque Nacional Cerro Saslaya), y la Reserva Natural Cerro Cola Blanca, la Reserva Natural Banacruz, el Macizo de Peñas Blancas y la Reserva Natural Cerro Kilambé.
La Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Sostenible, Fundenic, informó en mayo pasado que la Reserva de Biosfera Bosawás ha perdido 970.81 kilómetros cuadrados de bosque en su zona núcleo, a causa de la extracción de madera y del avance de la frontera agrícola.
En diciembre pasado, el Ejército de Nicaragua ocupó 25,325 pies de madera que era aserrada en la zona núcleo de la Reserva de Biosfera Bosawás.