Oliver Gómez
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El Fondo Monetario Internacional (FMI) advirtió indicios de una fuerte desaceleración del crédito que otorgan bancos internacionales a Latinoamérica en su último informe económico acerca de la región, donde resalta que “de los países de América Central y el Caribe, Nicaragua fue el principal beneficiario del financiamiento del ALBA en 2007, y se prevé que continuará esa tendencia en 2008”.

“Perspectivas Económicas: Las Américas lidiando con la crisis financiera mundial”, es el título de dicho informe presentado en su sitio web oficial (imf.org), donde destacan que la actual turbulencia mundial representa una confluencia de shocks negativos para América Latina y el Caribe, pero se considera que la región ahora está mejor preparada que en otras crisis para hacerle frente.

El FMI destaca que la iniciativa Petrocaribe “ha ayudado a amortiguar el shock. Además de proporcionar financiamiento concesionario para las importaciones de petróleo venezolano, Petrocaribe también brinda un marco para la coordinación de la política energética en varios países”.

Las mismas condiciones para todos
Explica que las condiciones del financiamiento son comunes en todos los países (plazo de 25 años, con período de gracia de dos años, a una tasa de interés de 2%), con un monto de financiamiento disponible variable que depende de una cuota de importación, expresada en miles de barriles diarios, negociada bilateralmente con Venezuela.

“Además, la proporción de importaciones que puede financiarse, así como el componente de donación del préstamo, fluctúa en función del precio mundial del petróleo”, aseguran en dicho informe, al resaltar el efecto que se debería reflejar en los países beneficiarios.

“Se prevé que Petrocaribe ofrecerá un monto sustancial de financiamiento a los países de América Central y el Caribe. Los países miembros aún no han recibido la totalidad de sus cuotas, por ejemplo, debido a rigideces relacionadas con cambiar las fuentes de suministro de petróleo y a factores técnicos vinculados al uso de la mezcla de crudo venezolano en las refinerías locales”, recuerdan.

Importamos el 60% de nuestra cuota
Según sus estimaciones, se prevé que el financiamiento de Petrocaribe sea considerable en 2008 y alcance hasta el 5 ó 6 por ciento del PIB en Guyana, Jamaica y Nicaragua. “Según proyecciones del personal técnico del FMI para 2008, Honduras, Nicaragua y la República Dominicana importarán crudo y derivados de Venezuela por montos equivalentes a alrededor de 55%, 60% y 70% de sus cuotas, respectivamente”.

“Las contrapartes tienen que ser empresas petroleras estatales, pero una porción significativa de las importaciones de petróleo todavía son gestionadas por empresas privadas”, resalta el FMI en este informe.

Ante la actual coyuntura, el organismo subraya que los países de la región deberán enfrentar varias prioridades, y la primera es enfocarse en el funcionamiento adecuado y eficiente de los sistemas financieros.

Asimismo, recomendó a los gobiernos continúen defendiendo los avances logrados en materia inflacionaria, además de mantener una red de protección social más sólida para las familias de menor ingreso, que serán las más afectadas por la disminución en el ritmo de la actividad económica.

“La resistencia de la región refleja el avance que muchos países han realizado en sus fundamentos económicos en los últimos diez años”, comenta en dicho informe el director adjunto del Departamento del Hemisferio Occidental del FMI, David Robinson.

El informe es el resultado de un estudio donde se menciona que la desaceleración de la economía de Estados Unidos afectará especialmente a países como México, así como a los centroamericanos, que mantienen lazos económicos estrechos con ese país del norte.


Volatilidad de materias primas
En el documento se reafirma que la merma en el crecimiento mundial tiene como epicentro la desaceleración económica en Estados Unidos; en el endurecimiento de las condiciones financieras mundiales, y la volatilidad de los precios internacionales de las materias primas, cuyo efecto e impacto está por llegar a la región.

Sobre las remesas y su relación con el actual debilitamiento del sector vivienda, manifestó que ello ya golpeó de forma especial a México, por la fuerte concentración de inmigrantes de ese país que trabajan en el sector de la construcción.

“Las remesas a El Salvador también se han desacelerado marcadamente, pero en menos proporción a las de México, ya que están menos expuestas a regiones de Estados Unidos”, consignan.

Advierten que uno de los principales riesgos son los precios internacionales de las materias primas, actualmente elevados, pero que podrían descender como en la experiencia de otras desaceleraciones mundiales que se han registrado.

Recuerdan que, según estimaciones del FMI, con el encarecimiento de los alimentos más de 26 millones de latinoamericanos y caribeños caerán en la “indigencia” si sus precios se mantienen elevados y no se toman medidas compensatorias.

El FMI señaló que este año se registra un incremento del 30 por ciento en los alimentos de consumo básico como el maíz, el arroz, el trigo, la soja, el azúcar y la carne vacuna.