•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • elnuevodiario.com.ni

Construir un refugio para adultos mayores que no tienen hogar, es uno de los proyectos para este 2014 que planteó la Unidad Nacional del Adulto Mayor (UNAM) ante la Presidencia de la República.

Porfirio García, presidente de la UNAM, adelantó que se trata de un proyecto integral de nueve componentes en los que se incluye el cultivo de hortalizas de todo tiempo, criadero de peces, garrobos, conejos, gallinas y cerdos.

“La idea es tener un refugio permanente con todas las condiciones, no tenemos el terreno ni los planos, pero el diseño lo estamos trabajando con un equipo de ingenieros. Vamos a empezar de lo simple a lo complejo con las intensiones de poder ampliar a futuro”, explicó García.

Agregó que en el diseño tienen contemplado una sala de usos múltiples, así como habitaciones independientes y matrimoniales con sus servicios básicos incluidos.

Alma Mendoza, vicepresidenta de la UNAM, dijo que el proyecto fue presentado el año pasado ante la comisión que delegó la Presidencia y que para esta semana esperan tener una respuesta en cuando a su implementación.

“Queremos desarrollarlo en Managua con la posibilidad de replicarse en cada cabecera departamental”, indicó.

Pensión igual a salario mínimo

Porfirio García aprovechó para hablar sobre los objetivos que se ha propuesto la UNAM para este año y destacó que el principal es lograr que la pensión reducida de vejez, aprobada el año pasado mediante ley, sea igual al salario mínimo vigente, con los beneficios sociales correspondientes.

Asimismo dijo que esperan que las personas que no completaron las 250 cotizaciones reciban una pensión menor a la pensión reducida y un paquete de alimentos. “De no lograrse pedimos que el INSS les devuelva el dinero cotizado”.

Otro objetivos son conformar el Consejo Nacional del Adulto Mayor, mantener la demanda sobre asistencia médica priorizada y de calidad para los adultos, avanzar en el proyecto de envejecimiento activo y saludable, así como el fomento de capacitaciones y talleres productivos que aseguren el ingreso económico de los asociados.

También esperan que el INSS revise casos como el de doña Teresa Balmaceda, quien trabajó durante 11 años en zonas francas y al morir su esposo recibió una pensión de viudez, y por esa razón le niegan la pensión reducida a la que tiene derecho.