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Organizaciones de derechos humanos destacaron la necesidad de tomar medidas integrales y reducir los problemas de hacinamiento en los centros de detención provisional y en el Sistema Penitenciario Nacional, donde hasta bandas delictivas dirigen desde las celdas.

Helena López, procuradora de Cárceles, de la Procuraduría de Defensa de los Derechos Humanos, indicó que trabajan con las autoridades para mejorar las condiciones en las cárceles de Juigalpa y evitar otros incidentes.

López señaló que los niveles de inseguridad a lo interno de las penitenciarías y de celdas preventivas se elevan en contraste con el hacinamiento que sufren los privados de libertad.

Factores que inciden

Gonzalo Carrión, director del área jurídica del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos, Cenidh, señaló que Nicaragua necesita encontrar una respuesta al sistema de privación de libertad y esto es complejo, pues el SPN no fue hecho para castigar sino para reeducar.

Detalló que hace falta más inversión en la prevención del delito y nuevas políticas de procedimiento penal que permitan a los reos un proceso más ágil para evitar la retardación de justicia.

Además está la aplicación de los cinco regímenes carcelarios, que llegan hasta el sistema abierto y la convivencia familiar. Por otro lado, las órdenes de libertad no son acatadas por el SPN.

Señaló que la falta de empleo, las condiciones de pobreza y la narcoactividad inducen a algunas personas a delinquir y en las redadas no se llevan a dos o tres, son capturas de hasta 20 individuos.

 

Falta más control

Al otro lado de la moneda está la inseguridad del SPN y con la protesta de los detenidos en Juigalpa se demostró que las autoridades no tienen suficiente control en las celdas.

Está también la capacidad de la delincuencia de dirigir desde la cárcel, como el caso de Marlon González Castillo y su relación con el buzón de armas en las cercanías del Mayoreo.

“Aunque se supone que hay medidas de seguridad en los sistemas de detención, encontramos que los presos tienen acceso a celulares, algunos hasta con internet y pueden interactuar en el facebook. Recientemente un detenido nos llamó para interponer denuncia y nos confió que le pagó 500 córdobas a un guarda de seguridad para que le prestara el teléfono”, dijo Carrión.

Recordó situaciones de gravedad como el asesinato de Pastor Escobar Duarte en los pasillos de ‘La Modelo’ en 2011, a manos de Douglas Sánchez Busto, quien confesó que fue un encargo y que introdujeron una pistola Makarov, que pertenecía a una empresa de vigilancia.

Otra muerte a lo interno fue la de Henry Denis Müller Vílchez, “El Chayul”, quien la noche del 13 de junio del 2003 fue “puyado”, después que una docena de reos salió de sus celdas y llegaron hasta su víctima ubicada en otro pabellón del penal.

 

Denuncias

Durante 2011 el Cenidh recibió 59 denuncias en contra de los sistemas penitenciarios, verificando violación a derechos humanos en 43 de estas, y en 2012 fueron 61, confirmando el hecho en 44 casos (75%). Para 2013 la cifra fue la misma del año anterior. Para 2008 la población penitenciaria se calculó en 5,411 reos, para el 14% de sobrepoblación. En 2013 la cifra aumentó a 9,801, representando el 127.7% de sobrepoblación de los penales a nivel nacional.