•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • elnuevodiario.com.ni

Datos del Ministerio de Educación, Mined, muestran que después del preescolar, secundaria es el subsistema educativo donde hay más docentes empíricos, y según el presidente del Foro Eduquemos, Ernesto Medina, ello se ve reflejado en el hecho que de 2,656 bachilleres que hicieron el examen de admisión en la Universidad Nacional de Ingeniería, UNI, solo 203 lo aprobaron.

"Confirma que el nivel de formación de los docentes en Matemáticas y en Español es bien bajo", aseguró el también rector de la Universidad Americana, UAM, quien también sostiene que en Nicaragua prevalece el método de enseñanza donde el estudiante solo repite lo que el maestro le plantea.

En el Plan Estratégico 2011-2015, el Mined refiere que hasta diciembre de 2009 se contaba con 40,750 profesores en las aulas: 9,656 en educación preescolar, 27,636 en primaria, y 9,617 en secundaria, y que los niveles de empirismo eran del 65%, 20% y 40%, respectivamente.

Medina calificó de "buena intención" el reforzamiento que reciben los bachilleres tres meses antes de hacer el examen universitario de admisión, pero dijo que creer que esa es la solución "es engañarnos porque incluso podría mejorar el nivel de aprobados, pero no el problema de fondo”.

Qué y cómo enseñan

El presidente del Foro Eduquemos afirmó que se deben realizar cambios integrales en el sistema educativo, y el primero, a su juicio, debe ser el de reformular los temas que se están enseñando en las aulas y la forma en que se está haciendo.

“La solución es estructural, pero lo primero en que tenemos que ponernos de acuerdo es qué cosas son importantes que sepan los nicaragüenses que van a vivir en el siglo XXI y qué deben saber hacer; que conozcan y comprendan la utilidad de esos conocimientos”, subrayó.

Pero aún cuando se cuenta con la formación necesaria para enseñar determinada materia en secundaria, muchos elementos del contexto pueden resultar adversos al proceso de enseñanza-aprendizaje.

Ese es el caso de un profesor de Matemáticas y Física en un colegio privado de Rivas, quien es graduado de la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua, UNAN-Managua.

Este docente, que prefirió el anonimato, narró que la primera vez que dio clases fue hace tres años a un grupo del cuarto año, y que llegó entusiasmado queriendo transmitir todos sus conocimientos a los estudiantes.

 

Docentes deben motivar

Sin embargo, no tardó en darse cuenta que enseñar no se trata de estar de pie frente a un grupo de estudiantes que fácilmente van a comprender lo que dice y, por tanto, va a poder desarrollar de forma ágil su programa.

Según este docente, para impartir una clase como Matemáticas, primero se debe motivar a los estudiantes que llegan predispuestos negativamente. “Lo primero que dicen es: “¿Para qué me va a servir esto?”, entonces uno tiene que explicarles que sí es útil", refirió.

En segundo lugar, dijo, el docente debe adecuarse al nivel de razonamiento de los estudiantes, explorando qué se les ha enseñado y qué han aprendido de ello.

“Hay que adaptarse al nivel de razonamiento de los chavalos, ellos están en una etapa de desarrollo y en esa etapa tienen asociado cierto nivel de razonamiento que va a determinar qué cosas van a comprender y cuáles no, entonces uno tiene que adecuar sus actividades académicas a eso, para generar un progreso en la asimilación de los conocimientos", indicó.

Agregó que también influye el que de parte de los estudiantes hay mucha despreocupación. "Para aprobar esos exámenes de admisión se requieren conocimientos de Matemáticas de segundo y tercer año, pero se preparan hasta el último semestre del quinto año y eso se refleja en los resultados", señaló.