Lizbeth García
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La Oficina de Notificaciones del Complejo Judicial Managua se encuentra depurando el padrón electoral para no volver a llamar a integrar jurados, a personas fallecidas, a las que no viven en el país o que cambiaron de domicilio.

“En estos momentos, la Oficina de Notificaciones de los Juzgados almacena seis sacos que contienen al menos doce mil documentos con igual número de direcciones incorrectas o insuficientes. Dichos documentos también consignan los datos de personas fallecidas, cuyos deudos no han reportado su desaparición física”, revela una nota de prensa del Complejo Judicial Nejapa.

Los candidatos a jurados son elegidos al azar mediante un programa computarizado que utiliza como materia prima el padrón electoral que contiene los nombres de todas las personas inscritas ante el Consejo Supremo Electoral, institución que según el artículo 48 del Código Procesal Penal, CPP, tiene la obligación de proporcionarle al Poder Judicial el nombre, profesión u oficio, fecha de nacimiento y dirección de los ciudadanos.

Como constantemente los mensajeros y notificadores no encuentran a la persona en la dirección que reportó al CSE, ya sea porque ésta no existe, es confusa o la persona falleció, la Oficina de Notificaciones se ha dado a la tarea diaria de depurar la información y actualizarla en aquellos casos en que se ha constatado su falsedad.

Ruth López Molina, estudiante de ingeniería que opera el sistema, explicó que diariamente realizan entre 32 y 35 selecciones aleatorias solicitadas por los diez jueces de juicio de la capital. En cada operación se extrae del padrón electoral de Managua un promedio de entre 120 y 200 nombres de ciudadanos que se supone son aptos para actuar como jurados.

El programa bloquea, para que no sean citados, los nombres de aquellas personas menores de 25 años y mayores de 70, así como los de las que ya han sido llamadas a integrar jurado.

La información no contempla datos sobre la condición física o psicológica de los ciudadanos, razón por la cual muchas veces son llamadas a los juzgados personas discapacitadas, que al final deben ser liberadas por el juez de la obligación y el derecho de actuar como jurados.

La encargada de realizar la selección aleatoria de jurados señaló que un aporte invaluable de la ciudadanía para evitar contratiempos y para agilizar la administración de justicia sería que reporten al Consejo Supremo Electoral su cambio de domicilio o de dirección, fallecimiento o abandono del país, porque en esa medida el Poder Judicial trabajará con información correcta a la hora de citar a los jurados.