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Elmer Alberto Urbina Reyes, de once años, dice que desde que tenía nueve años le contó a su mamá que le “ardían” los ojos y que no podía ver las letras de lejos. “Mi mamá me dijo que “ai” iba a ver cómo hacía… pero no fui al médico”, cuenta.

La mamá del niño es Fátima Reyes, una trabajadora de limpieza del Colegio Loyola, donde el menor cursa el quinto grado. “Yo allí gano al mes 1,600 córdobas y tengo cinco hijos, así que aunque quiera no puedo hacer grandes gastos”, expone la señora.

Dos años después de la confesión, Urbina por fin logrará tener anteojos para detener su mal: miopía. “Estoy alegre… me alegra tener lentes”, menciona con cierta timidez. Su mamá también está contenta porque tiene un problema menos.

La responsable de Salud Escolar del Silais-Managua, Aura Núñez, explica que niños como Urbina fueron parte del proyecto piloto que el Ministerio de Salud (Minsa) y el Ministerio de Educación (Mined), con ayuda de una asociación cristiana, impulsaron recientemente en nueve centros de primaria en la capital.


La mayoría con miopía
El proyecto implicó, según Núñez, capacitación a maestros para detectar los males visuales, exámenes, dotación de anteojos y la promoción de escuelas más limpias. “La primera entrega es de 146 pares de gafas a niños, principalmente con miopía y astigmatismo (que proviene de un problema en la curvatura de la córnea, lo que impide el enfoque claro de los objetos que se encuentran cercanos)”, detalla.

La mayoría de niños detectados con afección en la visión son, sin embargo, de preescolar. “¿Por qué?, bueno, porque es en los primeros años de la escuela cuando es más fácil identificar ese problema: el niño está aprendiendo a leer, y cuando tiene dificultad para hacerlo es más fácil saber si es porque no sabe o por problemas en la vista”, argumenta Verónica Morales, coordinadora de la Unidad de Gestión Ambiental del Mined.

De acuerdo con Morales, tras la entrega de anteojos, la meta de las entidades descritas es medir la reacción de los padres de familia y de los niños beneficiados, para luego replicar el programa en todo el país.

“Probablemente eso lo haremos después de las elecciones (municipales, es decir, después de noviembre), porque hay que capacitar a docentes, definir los colegios a priorizar y realizar los exámenes de la vista”, puntualiza.