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Aunque el Gobierno no ha informado sobre la meta de matrícula en el año lectivo 2014, durante el primer día de matrículas fue notoria la afluencia de miles de madres y de padres que buscaban un cupo para sus hijos en los colegios de Managua, principalmente en el turno matutino, por seguridad y por comodidad de los estudiantes.

Sin embargo, mientras en algunos centros el proceso transcurrió en orden y no hubo aglomeración de personas, en otros hubo quejas por la demora en la atención y por las largas filas que se formaron, así como porque en ciertos casos no estaban dejando inscribir en el horario de la mañana.

Suyén del Carmen Castillo, quien llegó a matricular al Instituto Maestro Gabriel, se mostró satisfecha por la agilidad del proceso y porque logró que sus dos hijos quedaran en el turno matutino. “Gracias a Dios todo salió bien y ya estamos aquí afuera”, dijo.

Inseguridad en turno vespertino

Ese no fue el caso de Nerlin Cano, en el Colegio Villa Venezuela, pues tuvo que llegar a hacer fila a la Dirección para plantear su caso: no la dejaron matricular en (el turno de) la mañana a su hijo, que para va para segundo año, bajo el argumento de que está repitiendo.

Cano indicó que no le gusta el turno vespertino porque “hasta guaro y droga meten en la tarde”, y afirmó que el año pasado hubo un estudiante apuñalado porque algunos compañeros llevaron cuchillos y terminaron peleando.

En ese mismo centro, Helen Aguirre González expresó su molestia, porque aseguró que llegó a las 5:00 a.m., y tres horas y media después solo había logrado matricular a uno de sus tres hijos, debido a que tenía que cambiar de fila según el grado o año.

Cuestión de paciencia

“Todo mundo quiere matricular a sus hijos y está bien el proceso, pero hay que tener mucha paciencia”, comentó por su parte Yessenia López, mientras hacía fila en el Colegio Villa Venezuela.

El director del Instituto Maestro Gabriel, Ricardo Espinoza Centeno, confirmó que el turno matutino es el más demandado, porque los estudiantes llegan con la mente “fresca” y porque por la mañana se les hace más fácil tomar las diferentes rutas del Transporte Urbano Colectivo.

“Y a pesar de que los niveles de violencia han bajado, algunos padres sienten temor al mandar a sus hijos por la tarde, por el retorno a la casa (a las 5:00 p.m.), pero eso lo trabajamos con los Gabinetes de la Familia, para que haya un control desde los barrios con los estudiantes que quieren desertar o que sufren algún tipo de violencia”, agregó.

Espinoza Centeno refirió que en el turno matutino hay entre 40 y 50 estudiantes en cada una de las 35 aulas disponibles, mientras que en el turno vespertino llenan entre 15 y 18 aulas, y como máximo 20.

Algunos quieren en la tarde

Por otra parte, madres que llegaron a matricular al Colegio “Edgar Arvizú”, donde atienden primaria en la mañana y secundaria en la tarde, aseguraron que prefieren que sus hijos estudien en el turno vespertino.

Jaqueline Sequeira indicó que le parece favorable esa modalidad, ya que sus dos hijos mayores, que van para tercero y quinto años, pueden cuidar a su hijo de dos años mientras ella está trabajando.

En tanto, Julia Pérez afirmó que por cercanía y por estar ubicado en un lugar estratégico, decidió matricular a su hija en el “Edgar Arvizú”. “Además, lo acaban de remodelar y los chavalos quieren venir a estrenar colegio”, dijo.

Marlen Avilés contó que estaba matriculando ahí a su hijo, que hasta el año pasado estudió en un colegio de El Rosario, Carazo, porque el joven quiere vivir con ella en Managua. “Vamos a probar cómo le va, si hay mucha gavilla lo saco y lo mando de vuelta”, expresa.

 

Hasta marzo

El período de matrícula inició ayer y se extenderá hasta el próximo 28 de marzo, y aunque en algunos centros están solicitando fotos tamaño carné y copias de partidas de nacimiento, autoridades educativas aclararon que el principal requisito para inscribir a sus hijos es el certificado de notas del grado o año anterior.

 

En reparación

Ayer también inició el período de exámenes de reparación para aquellos estudiantes que reprobaron una o dos clases en 2013, y que, según cifras del Ministerio de Educación, suman 110,000.

El director del Instituto Maestro Gabriel señaló que durante el reforzamiento escolar que ofrecieron a los estudiantes, estos acumularon puntos por asistencia y por participación, por lo que al final el examen no tiene el valor de 100 puntos.

“Algunos maestros decidieron acumular 40 puntos y valorar sobre 60 puntos el examen, o viceversa”, refirió. No obstante, estudiantes consultados por El Nuevo Diario indicaron que ellos acumularon 70 puntos, y el examen fue valorado en 30 puntos.

En el caso de los estudiantes que no llegaron al reforzamiento escolar, el examen es valorado en 10 puntos.