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Se expresa con seguridad, se describe como un joven pasivo al que no le gustan mucho los deportes, sin embargo, lucía una camisa del Real Madrid al momento de la entrevista.

Adolfo Díaz Barba tiene 16 años, es originario de Diriamba, y desde el viernes se encuentra viviendo un momento muy especial, porque fue declarado como el estudiante con el mejor promedio en el examen de admisión de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua, UNAN-Managua.

Este joven es una especie de héroe contemporáneo, tras haber ido a la cruenta batalla contra las matemáticas y el español, y salir victorioso en un campo en el que el 92% de los soldados cayó abatido.

Un examen sencillo

Pero además, afirma con pasmosa serenidad que el examen estaba completamente sencillo, al punto de que en matemáticas obtuvo 100, mientras que en español vaciló y recibió 92 como nota.

Según Díaz Barba, desde julio inició a prepararse con profesores particulares, tres veces a la semana, totalizando seis o siete horas de refuerzo; es egresado del Colegio Madre del Divino Pastor, y está convencido de que su éxito lo debe a las horas que invirtió preparándose.

“Considero que para salir bien en el examen incide bastante la formación que te dan en el colegio y la exigencia, a muchos muchachos creo que les falta una buena base y ganas, esfuerzo y responsabilidad por salir bien”, recalcó Adolfo Díaz Barba.

“Lo principal es ser atento y participar, es con los profesores que se aprende sin dejar pasar nada y poniendo en práctica todo lo que aprendés”, advirtió.

Futuro médico

Adolfo Díaz Barba optó por una carrera que es el sueño dorado de muchos jóvenes, a la que, por los niveles de exigencia, pocos logran entrar: Medicina.

Su elección no fue adrede, sino que es lo que ha querido desde niño, pues ha vivido prácticamente entre gabachas blancas. Su mamá es doctora con especialidad en radiología y su papá es cirujano, además, su hermana mayor también estudió Medicina.

“Nunca me he visto como otra cosa que no fuera médico, pero por mi afición a los números tal vez hubiese sido economista”, dijo.

Adolfo Díaz es el segundo de tres hermanos, y aseguró que su familia siempre le ha apoyado incondicionalmente, también aseveró que está dispuesto a ser sacrificado en su profesión.

“Desde pequeño vi a mis padres ser médicos y no elegí seguir sus pasos solo porque sí, sino porque veía la vida que llevaban y me gustaba. Por el momento estoy enfocado en especializarme en cirugía. Me gusta esta carrera porque permite ayudar a los demás y es estable en lo económico y social”, argumentó.

 

La clave

Adolfo Díaz Barba asegura que “haber salido bien en el examen fue el resultado de estudiar horas extras; pasaba todo el día estudiando las guías que nos dio la universidad, con mi novia; resolviendo exámenes de años anteriores. Además, siempre he sido disciplinado y atento en mis estudios”.