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Para Kepler Joel Acuña Mendieta, de 25 años, quizá su nombre de pila no signifique nada, pero su nombre de batalla, “Huracán”, ponía a temblar a quienes lo conocieron cuando estaba en el abismo de la drogadicción.

Quienes lo conocieron hace nueve años no creerían que Kepler Acuña, en la actualidad, ha contribuido de manera directa a sacar de las drogas a cuatro jóvenes y a un hombre adulto.

“Mi vida era un desastre”

“Huracán” --como era conocido en el barrio “Jorge Dimitrov”, donde fue integrante de una pandilla-- ahora es líder de un grupo de muchachos que junto a la Dirección de Asuntos Juveniles de la Policía Nacional, captan a otros jóvenes para sacarlos de las pandillas.

“Para 2010 mi vida era un desastre. Yo vivía en drogas y en pandillas, afectando a mi familia, hasta el extremo de dejar mi hogar”, cuenta Acuña, quien logró salirse de ese camino por los consejos de un pariente que es policía.

Como casi todos los jóvenes nacidos en familias de escasos recursos económicos, Acuña comenzó a trabajar a corta edad como ayudante de albañilería para ayudar económicamente en su hogar.

Pero fue en ese trabajo que conoció a Cristian Aviv Nicaragua, quien le proporcionó la primera de muchas piedras de crack que luego consumiría durante los tres años que transitó por la ruta de la autodestrucción.

“En ese tiempo --tres años-- hice sufrir mucho a mi madre, a mi padre y a mis dos hermanas”, confesó Acuña, revelando que en esos días dormía en las calles, y para comprar crack, pedía.

Madre se fue feliz

Varios años después de esa terrible experiencia, Acuña cuenta que su mayor satisfacción fue que su progenitora, Julia Mendieta, lo miró regenerado antes de cerrar los ojos por última vez.

“Yo no me voy a morir sin que mi hijo haya cambiado”, recuerda Acuña que repetía su mamá --Julia Mendieta--, cuando él parecía estar condenado al fracaso por su adicción a las drogas.

Después de haberse liberado de las drogas, Acuña lo único que lamenta es no haber podido sacar de ese “abismo” a su amigo Cristian Aviv Nicaragua, porque él murió de manera violenta en una calle de Managua.

 

2 mil jovenes rescatados

En 2013, la Dirección de Asuntos Juveniles de la Policía Nacional logró sacar de las pandillas a  2,200 jóvenes, quienes al igual que Kepler Acuña eran miembros de alguna agrupación  y estaban atrapados en algún vicio, destacó el comisionado mayor Pedro Rodríguez Argueta.