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Costa Rica vive importantes cambios en el mercado electoral, y son los jóvenes quienes han virado el curso acostumbrado de los comicios en ese país, descartando los liderazgos tradicionales, consideró Raúl Obregón, gerente general de la firma encuestadora M&R Consultores.

“En Costa Rica se empieza a generar, a gestar, un cambio importante en el electorado. La población, particularmente la joven y urbana, pareciera como que está en un proceso de agotamiento con los liderazgos tradicionales que ha habido”, consideró Obregón.

Parte de estos cambios, según Obregón, es el hecho de que al Partido Unidad Social Cristiano (PUSC) “ya le pasaron la cuenta”, o sea que de tener cuatro presidentes entre 1978 y 2000, “cayó a niveles muy bajos”, y el Partido Liberación Nacional (PLN), que viene desde el año 48, presenta un desgaste muy fuerte.

Voto castigo

Para Obregón, en los resultados de los comicios pesa mucho el asunto de la corrupción, tema que predomina en la opinión pública, “con las personas que uno habla, sobre todo jóvenes trabajadores, te hablan de corrupción, de desgaste”.

“Me parece a mí que el Gobierno actual ha dejado una estela de desencanto, de frustración en los costarricenses respecto del Gobierno, y particularmente eso lo trasladan al partido Liberación”.

Obregón valora que en este sentido hubo un voto castigo muy fuerte en contra del Partido Liberación Nacional, precisamente, a causa de la corrupción que, se aduce, predominó en el Gobierno de Laura Chinchilla.

El caso Solís

Para Raúl Obregón, el tema de Luis Guillermo Solís, del Partido Acción Ciudadana, PAC, no ha sido de gran sorpresa si se revisan números y el comportamiento mismo del proceso electoral.

Manifestó que el asunto es que a nivel de opinión pública se armó una estrategia donde se presentaba el riesgo de elegir a un candidato izquierdista como José María Villalta, optar por un Gobierno de derecha o ultraderecha como era el caso del Movimiento Libertario, o inclinarse por Liberación, estrategia que finalmente al parecer favoreció a Solís.

“Se decía incluso que (Solís) era un desconocido, pero la verdad es que el hombre tenía una gran ascendencia en la población joven, no era un gran desconocido, porque no es cierto que la gente sale a votar en las últimas horas por alguien que no conoce, no es cierto, la gente sabía”, expresó.

La campaña electoral

Obregón manifestó que la campaña de Araya, según números que se han publicado, tuvo un presupuesto 10 o 15 veces mayor al que tuvo Solís.

“La gente dice, eso es coherente con el tema de la corrupción… ¿De dónde saca Araya no sé cuántos miles de millones de dólares?”, indicó.

Obregón agregó que solo el 2 de febrero, según lo que se ha publicado, Liberación gastó aproximadamente 1,000 millones de colones, y en toda la campaña gastó 6,000 millones, mientras el Partido Acción Ciudadana (PAC) usó 200 millones en toda su campaña.

Agregó que la campaña de Solís fue sencilla, basada en tres pilares: la lucha contra la corrupción, mejorar la calidad y cantidad de empleo y la equidad. En este último punto, Obregón aclara que si bien es cierto que la macroeconomía de Costa Rica se ha disparado en los últimos años, los márgenes de desigualdad se han incrementado.

Segunda ronda

Para Raúl Obregón, a simple vista, los costarricenses en una segunda ronda votarán por el PAC: “La gente va por Solís, no quieren Liberación. Por otro lado, Villalta ya declaró que él no votará por Araya en una segunda vuelta, no está diciendo --tácitamente-- vamos a votar por Solís, pero por defecto --de manera implícita-- eso es lo que dice”.

Agregó que también en este caso el PUSC tiende a aliarse con Solís, es decir, con el PAC.

“Ya desbrozada de ‘comunismo’ y de ‘derecha-ultraderecha’, es posible que la campaña electoral sea más emotiva, más interesante, y, posiblemente, los niveles de abstención disminuyan un poco, por lo que es probable que Solís capte mucho más de ese voto”, declaró.

 

Parlamento dividido

Por primera vez, al menos desde 1948, Costa Rica tendrá un Parlamento fraccionado. Según cálculos de Raúl Obregón, el Partido Liberación Nacional llega a sus niveles más bajos con un promedio de 15 representantes, y como tenía 29 diputados, perdió casi la mitad.

Obregón califica esto como una derrota para Liberación Nacional, que “queda en total y absoluta minoría e indefensión”. “Ahora habría que ver la capacidad que ellos tendrán de negociación”, aseguró

Según Obregón, el PAC, que tenía dos o tres parlamentarios, pasa a tener una bancada de trece. El frente Amplio y el Partido Unidad Social Cristiana, que apenas tenían un diputado, pasan a tener nueve escaños, y el Frente Libertario queda con seis.